Entusiasmada y contenta de planear la boda de sus sueños, Mara comenzó con todos los preparativos meses atrás. Hasta que el día tan esperado llegó y todos los invitados se dieron cita en el templo sagrado “La Concordia”, para presenciar el momento cuando el padre los declaró oficialmente marido y mujer.

El ambiente estaba lleno de buenas vibras y los mejores deseos para la pareja, quienes llegaron al salón de eventos para festejar toda la noche en compañía de sus seres queridos.

Durante la velada, la pareja enamorada pasaron al centro de la pista para bailar su primer vals como esposos bajo las notas de una melodía romántica que ambos eligieron, sin duda uno de los momentos más emotivos de la noche, para después abrir la pista con amigos e invitados que pasaron toda la noche bailando y celebrando junto a ellos.

El festejo concluyó en un recuerdo que jamás olvidarán y por ahora los esposos disfrutan de su luna miel rodeados del amor de toda su familia.

 

Laura Arely Apale/El Mundo de Orizaba