Los mexicanos tenemos miles de razones para festejar nuestra Revolución Mexicana, pues es, además, una oportunidad para participar activamente en la transformación del país. 

De eso habla esta edición especial: de que los jóvenes alcen la voz, y con pasos firmes busquen un México más justo y noble.

Porque la tierra que pisamos promete y está llena de esperanza, y los jóvenes son la gran apuesta del México de hoy, por eso ahora, como lo hicieron hace 107 años la clase media y los jóvenes con hambre de conocimiento y de labrarse un futuro exigían cambios profundos en la clase rancia del país, ahora deben alzar la voz para ser escuchados, para aportar sus ideas, para crear, transformar y renovar todo lo que tiene que ver con su futuro y el futuro de México.

Hoy, 20 de noviembre, hay muchas razones para festejar y la celebración es, o debería consistir, en saber que tenemos mucho por cambiar, que vale la pena trabajar por un México de todos y para todos, en el que igual tenga oportunidades el joven de barrio como el junior.

Se trata de ejercer un compromiso voluntario y personal, cada uno cumpliendo con una función importante y los jóvenes saben bien cómo lograrlo. 

Hoy, Día de la Revolución Mexicana, es bueno recordar que por más problemas que nos aplasten y cuando la desesperanza parece ganar terreno, nuestro país requiere del talento de sus jóvenes, de aquellos que ansían el cambio. ¡Es hora de ponernos a trabajar por un México digno!




Laura Arely A.

El Mundo de Orizaba