Ciudad de México .- En Narcos no se hace una apología al crimen ni al narcotráfico, considera Wagner Moura, quien interpretó a Pablo Escobar.

La serie, producida por Netflix y que estrena su segunda temporada el 2 de septiembre, es una vía para que el público conozca los hechos que formaron el negocio de la droga.

"Es muy saludable e importante hablar de lo que pasó en su historia. Una de las intenciones del arte es ésa, del cine, del teatro. Ahí está Shakespeare con Hamlet y el consejo que le da a los actores.

"Tiene que ser un espejo de la vida, eso purifica y es bueno. Una de las cosas que me más me importaba, como latino, cuando empezamos a trabajar, es que fuéramos lo más respetuosos posible con la historia de Colombia, de ese país", dijo el actor en conferencia de prensa.

Acompañado por Pedro Pascal, Paulina Gaitán y Damián Alcázar, quien se integró en esta nueva entrega, el brasileño sostuvo que no se trata de una producción que muestre a Escobar como un héroe, sino como el ser humano que fue un padre preocupado por su familia y delincuente al mismo tiempo.

"Para mí el verdadero héroe, si hay que escoger en lo que se está contando en Narcos, es la gente de Colombia que sobrevivió a lo que pasó allá.

"Tengo mucho orgullo porque no es una serie de gringos buenos que van a un país latinoamericano a salvar a la gente pobre de un malo. Logramos llegar a un punto de complejidad que nos saca de eso", agregó.

En ese sentido, sus compañeros concordaron con él en que es necesario contar todo tipo de historias lo más apegado a la realidad y no una trama de malos y buenos.

"Pablo es un ser humano y está cabrón lo que podemos hacer. Hay temas para todos y se están haciendo historias luminosas, blancas, hay para todos.

"En este caso, estamos tratando algo para lo que no hay que cerrar los ojos. A mí como mexicano me gustaría hacer una película de los 43 jóvenes perdidos, sobre estos asesinatos que está haciendo la gente disque buena, que es la ley. Sobre los gobernadores que son votados, que ganan muchísimo, que son públicamente aceptados y que son tan verdaderamente deleznables como la parte oscura de Pablo Escobar", compartió Damián Alcázar.

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