II EFE


Aunque el Pokémon Go todavía no se ha estrenado oficialmente en Pakistán, el autobús Po-Khi-Mon Express ya recorre las calles de la ciudad sureña de Karachi en sus tours para cazar a los ansiados monstruos virtuales, una opción segura para los poké-aficionados de una de las urbes más peligrosas del mundo.

“Buscábamos una forma segura para cazar Pokémon. En Karachi si vas por la calle con el móvil en la mano cazando Pokémon es probable que te lo roben”, dijo Hamzah Bokhari, uno de los jóvenes universitarios que fundó el servicio la semana pasada.

La urbe, la mayor del país con 20 millones de habitantes, es escenario de continuos enfrentamientos entre bandas mafiosas y grupos políticos, ataques sectarios contra minorías religiosas y acciones armadas de los talibanes.

Junto a un grupo de amigos, Bokhari puso en marcha la semana pasada el Po-Khi-Mon Express, un autobús de 28 asientos, dotado de conexión wifi, refrigerios, electricidad para cargar los teléfonos móviles y un guarda de seguridad.

Con un coste de 1 mil rupias (179 pesos) y cinco tours de hora y media cada viernes, sábado y domingo, el servicio es un éxito, con unos 120 jugadores por día.

Para Bokhari no se trata solo de un negocio, también es una forma de hacer amigos con los que jugar a uno de sus juegos favoritos.

Y todo ello a pesar de que Pokémon Go todavía no está disponible de forma oficial en Pakistán, y los jugadores deben usar cuentas de Estados Unidos de la tienda de aplicaciones de iPhone u otros trucos para poder jugar.