México.-Las exigencias de Marjorie de Souza para que Julián Gil le dé una pensión alimenticia de 200 mil pesos al mes para mantener a su bebé, Matías, sumadas a las acusaciones lanzadas por la actriz de que supuestamente sufrió violencia intrafamiliar por parte de su ex pareja, son cosas que el argentino no piensa tolerar.

Por ello, sus abogados, Rodrigo Carmona, experto en materia civil, y el penalista Eduardo Amerena, se reunieron con los defensores de De Souza para tratar de llegar a un acuerdo que beneficie a ambas partes.

"Primero pido que me bajen mi pensión, porque no estoy dispuesto a pagar 200 mil pesos. No porque no quiera, sino porque el día que no los tenga, yo termino en la cárcel. Segundo, que se me deje ver a mi hijo.

"El que piensen mal de mí, no me preocupa. Trabajo, tengo mucho, yo sí me rompo el culo trabajando y, gracias a Dios, todavía tengo cosas por las que seguir luchando", puntualizó Gil ayer en conferencia de prensa.

Amerena explicó lo que se habló en la reunión con la defensa de De Sousa, a quienes se les dio una semana para analizar la propuesta de resolución, antes de que se lleve formalmente el caso a los juzgados.

"Para la defensa es inaceptable que exista una carpeta por violencia intrafamiliar en contra de Julián. No habrá diálogo alguno si no se soluciona el asunto de violencia para la próxima semana", señaló el abogado.

La idea de ambas partes es arreglar el asunto cuanto antes. Marjorie pidió que no se realice la prueba de paternidad solicitada por el actor, mientras que Julián exige que se desactiven las acusaciones de violencia.

"En lo que quedamos fue en la realización de una prueba de ADN privada para ambas partes, de manera consentida, y de darse el caso, terminaría (el problema legal)", añadió Amerena.

"Ellos mostraron en este entendido disposición para hacer la prueba. Pero si no hay un giro en el asunto ya, nosotros vamos a iniciar una ofensiva que va a durar años y que será en materia civil y penal".

Gil dejó en claro que no le gustaría enfrentarse a su ex pareja de manera indefinida y que lo único que busca es que no se dañe más su relación con Matías, de apenas ocho meses.

"Lo que más me lastima de todo el proceso es el desgaste físico, mental y familiar, porque las consecuencias aquí no sólo son para Matías. Yo tengo dos hijos más y tengo familia y son personas que, de una u otra forma, también han salido afectadas, incluso más que yo.

"Sé que al final del camino sí vamos a tener la verdad", puntualizó el actor, de 47 años.

Rodrigo Carmona compartió que también se interpuso un recurso de apelación para reducir el monto de la pensión que exige De Souza.

"En un primer momento, el juez, sin escuchar a Julián, determinó un 20 por ciento de su sueldo como pensión alimenticia, del cual no estuvimos de acuerdo, pues era un monto que ascendía a 100 mil pesos.

"El juez recientemente resolvió que la pensión provisional consistiera en el 10 por ciento de los ingresos de Julián, es decir, la cantidad de 50 mil pesos, una cantidad que aún consideramos excesiva", indicó.

ASÍ LO DIJO

"Han sido unos meses muy complicado para mí, porque me he sentido totalmente pisoteado y calumniado. Se me ha venido difamando y atentando no sólo a mí, sino hacia mi familia y contra mi carrera".

Julián Gil, actor.

Reforma