Ciudad de México.- La música es todo para Betsy Pecanins: su pasión, vibración, su forma de expresarse y su punto de partida.

Y ni una afección neurológica, que atrofia sus cuerdas vocales y le impide cantar como antes, la va a alejar de ella.

Su forma de entonar y sus limpias notas de blues, compartió en la sala de su casa, cambiaron a partir de la disfonía espasmódica que le detectaron, así como otras pérdidas personales.

"Me he metido un poco al rap, a jugar con ideas vocales y musicales. Llevo tres o cuatro años en la composición de Ave Phoenix.

"Estoy viendo lo de grabar el disco, pero cerrarlo o terminarlo, en este momento, no está en mis planes. Es un proyecto vivo que sigue explorándose y sacando canciones", dijo la compositora.

Aseguró que no puede disimular o poner un parche a la ejecución vocal que tenía, pero encuentra en otros ritmos una nueva forma se sosiego.

Rió ante la coincidencia de que un camión pasara cerca de su hogar anunciando que "se compran colchones, tambores, refrigeradores".

"Ese clip lo utilizamos para un tema nuevo", explicó.

Sonrió al enumerar todas las cosas que tiene por expresar con el disco que alista y su próximo concierto en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, el 23 de julio.

El amor, desamor, violencia a las mujeres o el enaltecimiento de su feminidad son algunos de los temas que la acongojan.

"Preparar este tipo de show es una gran fiesta que viene después de mucho trabajo. Ha sido una dedicación muy fuerte y profunda a estas canciones que hablan de la condición femenina, inmigración y las injusticias del mundo y nuestro País", dijo.

"Han sucedido cosas en mi vida como la voz, el físico, que han cambiado mi vida, y eso me hace trabajar la música de otra manera. La música es mi vida", agregó.

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