Las Vegas, EU.- En la primeras tres entregas de la franquicia, Jason Bourne (Matt Damon) fue resolviendo a cuentagotas los misterios de su pasado, a la vez que descubrió que fue entrenado para ser un asesino.

Ahora, tras desaparecer durante varios años del radar de la CIA, el espía resurge del anonimato para aclarar de una vez por todas por qué lo eligieron a él para ser la cabeza del programa Treadstone.

Sin embargo, una incógnita mayor atormentará su mente: ¿quién mató a su padre?

"Jason se encuentra en un momento sumamente vulnerable, en el que finalmente está soltando su pasado y no quiere involucrarse de nuevo en esa ola de violencia, corrupción y mentiras.

"Pero alguien lo obligará a salir de las sombras y enfrentar su realidad", advierte Damon en entrevista.

Esa persona es Nicky Parsons (Julia Stiles), quien ayudó a Bourne en las pasadas aventuras, aliada y experta en informática, y quien descubre la existencia de un nuevo programa de soldados superhumanos.

Su hallazgo la llevará de Islandia a Grecia, donde se reúne con el protagonista para arrancar en forma la trama llena de adrenalina de Jason Bourne, la quinta cinta en la saga, que estrena hoy en México.

"Me emociona mucho lo que Nicky debe hacer en esta película, es el catalizador para todo lo que sucede después, es quien hace explotar la trama. Ella es quien arranca el juego", adelanta Stiles.

El espía retirado (cuyo nombre real es David Webb) deberá enfrascarse de nuevo en una conspiración de implicaciones globales, relacionada ahora con la invasión a la privacidad y la vigilancia digital.

También se enfrentará y conocerá a nuevos personajes: Robert Dewey (Tommy Lee Jones), el actual director de la CIA, y Asset (Vincent Cassel), un meticuloso asesino que tiene una vendetta personal con Bourne.

"La película entera es como una gran persecución, tiene mucha acción y es increíblemente realista.

"El reto que se pusieron Matt y Paul Greengrass (director), y por el cual también decidí subirme al barco, era superar lo hecho antes en la franquicia, y creo que lo lograron", puntualiza Cassel vía telefónica.

El rodaje de esta secuela duró siete meses, sobre todo por lo complicado de las escenas de acción, en especial la secuencia climática del filme, en Las Vegas.

"Doug Liman, el director de la primera película, me dijo que quería que mi personaje caminara y se comportara como un boxeador veterano. Ahí comencé a practicar box y ya llevo 15 años practicándolo.

"Creo que Bourne es así: un veterano que calcula muy bien sus movimientos, es preciso, directo y letal cada vez que golpea o se decide a algo... como un boxeador", subraya Damon.

Jason también contará con una nueva aliada, Heather Lee (Alicia Vikander), una entusiasta agente de la CIA encargada de capturarlo y evitar que filtre en la red los documentos sobre el nuevo programa secreto del gobierno.

"Heather es el perfecto ejemplo de un rol que simboliza a una nueva generación de mujeres y hombres que son inteligentes, profesionistas y genios en ramas como la tecnología y la cibernética.

"Estas personas son las que realmente mantienen estabilizado al mundo, porque son los que conocen los verdaderos avances tecnológicos. Es importante retratarlos también en cine", asegura Vikander.

La cinta costó 120 millones de dólares y ha recaudado, a un mes de su debut en EU, apenas 142 millones de dólares, según Box Office Mojo.

ASÍ LO DIJO

"Doug Liman y Paul Greengrass son los creadores de esta saga y juntos hemos formado una familia. No permitiría que alguien más les quite su trabajo. Por eso, si hay otra película, tendría que ser con ellos".

Matt Damon, actor

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