De Boston a Washington, de Aguascalientes a cualquier punto de la geografía nacional, la encantadora Leticia Tarragó, orizabeña (n. 1940, sorry Lety, hay que aclararlo, pero no creo que te importe), destaca en el arte plástico nacional. Pintora y grabadora, de quien han dicho “nos envuelve su arte fresco y novedoso que halaga los sentidos” por su trazo firme figurativo con reminiscencias de otras grandes, como Remedios Varo y Leonora Carrington, influencias relevantes si de eso se trata, su trabajo depurado nos invita a volar “por un mundo de color y formas”.

Educada en México y Polonia, la ex discípula de Silvia Santamaría y el mítico Dr. Atl, expone y trabaja en Holanda, Suiza y Estados Unidos. Funda junto con Fernando Vilchis el taller de grabado de la Universidad de Oaxaca y desde 1980 investiga para el Instituto de Artes Plásticas de la Universidad Veracruzana.

La lista de ciudades en las que ha expuesto van de mis favoritas en Nueva Orléans y San Juan de Puerto Rico, al Museo Diego Rivera y al suyo propio en Orizaba, el homenaje Profeta en su Tierra, Museo de Orizaba.

También Polonia, Hawaii, San Miguel Allende, Houston e Israel, usted escoja.<2028>El caso es que tenemos una vez más a esta artista, que aporta su obra para el lucimiento apertural del Octavo ‘Carballido’.

Leti, como muchos de quienes amamos a Emilio por su calidez, sencillez y generosidad de espíritu, era una persona favorita en el entourage imaginario de nuestro autor más relevante, que se sentiría feliz de que sea Leticia el elemento de apertura del evento que nace a la muerte del gran autor, 2008, y que ha ido desperdigándose a lo largo y ancho del planeta para traer a la gente que Carballido adopta como suya.

Bienvenida Leti, estás en casa.


II Talavera Serdán

Especial


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