II Talavera Serdán

Especial


Guillermo del Toro (n. Guadalajara, octubre 9, 1964) es uno de los cineastas más imaginativos de su generación.

Inicia auspiciosamente con Cronos (1993), que le merece el premio de la crítica en Cannes, y nueve Arieles mexicanos, siguiendo con su debut en el cine norteamericano con Mimic (1996) en donde ha permanecido creando films de presupuesto grande, como la franquicia Hellboy (2004), que tiene como estrella a su actor-fetiche con quien ha hecho varios títulos, Ron Perlman. Su obra maestra, igual que Espinazo, la hace en España, El Laberinto del Fauno (2006), vuelve a los EU para Pacific Rim (2013, ya tiene secuela) y su más reciente, Crimson Peak, trabajando cada vez con actores de prestigio como Jessica Chastain, Mia Wasikowska, Tom Hiddlestone y Charles Hunnam, aunque pareció defraudar un tanto a los críticos.

Escribe libros y su proyecto televisivo “The strain” sigue siendo muy bien recibido (va en su temporada 2). Desde luego, su temática gira alrededor del horror, la fantasía, la fantaciencia, que él parece reinventar constantemente.

Los mejores técnicos del ramo lo reverencian, y actores de prestigio se sienten halagados de trabajar para él. Junto con Iñárritu y Cuarón forman el triunvirato de mexicanos triunfadores.

En su natal Guadalajara es educado por su abuela católica, y de su adolescencia quiso hacer cine. Luego aprende sobre maquillaje y efectos del legendario Dick Smith (El Exorcista) y hace cortometrajes. A los 21 como productor ejecutivo ayuda a Jaime Humberto Hermosillo en el film debut de Memo, Doña Herlina y su Hijo (1986). Del Toro ocupa casi 10 años como supervisor de maquillaje, formando su compañía propia, Necropia a inicio de los 80s. Durante esos años produce y dirige programas de televisión en México, y enseña cine.

Tomando inspiración de su prodigiosa imaginación, la exhibición revela sus procesos creativos a través de su colección (“sólo 60 piezas”) de pinturas, maquetas, artefactos, dibujos y arte conceptual, organizado temáticamente más que en cronología, empezando con visiones de muerte y La Otra Vida, continuando con representaciones de inocencia y redención.

Toda la colección, que podrá ser admirada en el prestigiado museo hasta noviembre 27, es sólo parte mínima de lo que él llama su “Bleak house” o Casa del Horror, en Los Angeles.


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