II Talavera Serdán

Especial


Francia, siglo 18. La ponzoñosa Marquesa de Merteuil (Glenn Close, magnífica) u un ex amante, el manipulador y peligrosamente seductor Vizconde de Valmont (John Malkovich, en su rol más vil) tienen entre manos un peligroso juego de seducción, sólo por el placer de ello.

El objetivo, es seducir a la religiosa y bien casada Madane de Tourvel (Michelle Pfeiffer), pero antes como “calentamiento”, ha de conquistar a la frágil y muy joven Cecile de Volanges (Uma Thurman), a punto de casarse y para lo cual, Valmont debe presentar prueba de su conquista a la demandante Merteuil, que ha prometido una sola noche de placer, la última y mejor de todas, de conseguir su compañero en la jugada su objetivo.

Pero hay un asunto con el que ninguno de los dos había tenido en cuenta: que la presa en realidad podía caer rendida al ataque.

Las Relaciones Peligrosas es un film de Stephen Frears (La Reina) basado en un guión de Christopher Hampton ganador del Oscar, que a su vez se basa en la novela dieciochoesca de Choderlos de Laclós, sobre perversión en la alta burguesía de la época.

Film elegantemente diabólico, entre sedas, encajes, boudoirs y peleas de espadachines, con un reparto amplio que cubren Keanu Reeves (The Matrix), Swoozie Kurts, Peter Capaldi (Dr. Who, Los 3 Mosqueteros) y que acumuló más de 60 premios en distintas categorías alrededor del mundo, incluyendo 3 Oscar; guión, ambientación, vestuario.

Conozca de cerca los manipuleos y la corrupción bajo sábanas en una Francia aburguesada y aburrida, que vuelve a la vida en estos juegos de seducción tan... seductores como peligrosos.

Las Relaciones Peligrosas (Dangerous Liasons, 1988) están en La Capilla, el miércoles 27, para cerrar el exitoso ciclo “Mujeres y gatas salvajes”, que está haciendo época entre los cinéfilos de la región.

La cita (no tan riesgosa) es en la Capilla, Avenida 1 frente al Teatro “Pedro Díaz”, entre Calles 1 y 2, a las 8 de la noche. Ya sabe que por su cooperación para el Museo de Córdoba de $20 tiene derecho a un vasito de buen vino, y cuantas “palomitas” y chicharrones desee (repetir vino le cuesta sólo $5). Además de compañía grata y comentarios pertinentes.