II Reforma


“El Huapango de Moncayo” sonó en Roma con las cuerdas, vientos y percusiones de la Orquesta de la Academia Nacional de Santa Cecilia, pues así lo dispuso Alondra de la Parra.

La directora tiene la tradición de enaltecer las composiciones nacionales, y ahora que llega al Auditorio Parco della Musica, junto a David Garret, no ha sido la excepción.

“Todo el programa, a excepción del Tchaikovsky, que fue idea de David, es mi propuesta. Yo siempre procuro incluir, por lo menos, una obra de compositores mexicanos en mis programas, en todos los lugares a los que voy.

“Creo que la música mexicana de concierto merece un lugar en el repertorio estándar de cualquier orquesta del mundo y no tocada en nicho o en alguna ocasión especial, como una fiesta mexicana. Debe ser parte del menú”, compartió.

En entrevista desde Roma, donde ensayó el martes por primera vez con la Orquesta, la méxico-estadounidense celebró que tanto ella como el violinista alemán democraticen la música de conservatorio.

“David toca Piotr Ilich Tchaikovsky. Eso es emocionante porque nunca me ha tocado trabajar con él y sé que es una persona muy talentosa y con una energía en el escenario muy especial.

En el concierto también interpretó la Suite de Carmen, de Bizet, y el Danzón 2, de Arturo Márquez.

Luego de su recital en Roma, De la Parra dirigirá a la Filarmónica de la Cámara de Bremen y a la Orquesta Sinfónica de la Radio de Berlín RSB, y trabajará en Inglaterra, Francia y Suecia.