Ha pasado una década desde que Rihanna decidió emanciparse de los dictados de la moda. Respaldada por el éxito de su tema “Umbrella”, la barbadense tomó las riendas de su imagen, empezando por su cabello y casi de inmediato de su estilo al vestir.

Poseedora de una figura esbelta y torneada, casi siempre optaba por prendas ceñidas, con transparencias o que dejaban ver su abdomen, claramente trabajado en el gimnasio.

Pero algo ha cambiado en los últimos meses: sus curvas se han acentuado y su vientre ya no luce tan plano como antes, lo que de inmediato ha hecho que sus “haters” la ataquen con rudos señalamientos a su aparente subida de peso.

Y aunque la reacción es exagerada, pues tampoco es que haya ganado tantos kilos, lo cierto es que a la cantante no le favorece el estilo que ha adoptado últimamente.

En sus últimas apariciones públicas, Rihanna luce ropa XL, que sin duda está de moda, pero que la hacen parecer más robusta, a pesar de que no es tan bajita (mide 1.73 metros).

“Sí, se ha nota que ha ganado peso y se le han acentuado las curvas, pero también creo que no está eligiendo bien su ropa, ya que se viste con muchas telas y cortes que hacen que la silueta se ensanche más.

“Lo que es innegable es que maneja un look que la separa totalmente del resto de las estrellas. Algunos de sus estilos me gustan y me parecen divertidos... otros, la verdad, no me parecen una buena elección”, opina el diseñador Guillermo León.

En contraparte, Araceli Motta, directora de Ary Imagen, considera que la cantante no utiliza correctamente las prendas “oversized”.

“No está manejando la talla correcta, por lo que los diseños, aunque sean de creadores famosos, no le hacen ningún favor a su figura. Tanto moño, tanto cuello, tanta falda, tanto todo... y conste que no digo que no se vea espectacular, pero creo que podría verse todavía más atractiva”, señala la experta.

Mónica Bravo, consultora de imagen y moda, aplaude el mensaje de confianza y seguridad que transmite la artista con su look. Sin embargo, a ella no le parece que las prendas XL le vayan bien.

“Me parece perfecto que maneje una imagen de mujer plena, rotunda y con curvas. Creo que hay que aplaudir que la belleza viene en varias tallas, y sobre todo que ella se sienta bien con su cuerpo. Sin embargo, esos looks no son favorecedores no sólo para ella, sino para nadie en este mundo.

“Las prendas rígidas no son amables con su silueta sinuosa, por lo que debería optar por piezas que resalten su figura con telas más delgadas y flexibles, acentuando sobre todo la cintura y evitando el efecto de prenda sobre prenda”, sugirió.


Agencia Reforma