Gary Oldman conquistó el Oscar a Mejor Actor por su papel de Winston Churchill en “Las horas más oscuras. Un reconocimiento al que siguieron las declaraciones de una de sus exmujeres, Donya Fiorentino, quien acusaba a los Oscar de haber premiado “no a uno, sino a dos maltratadores”. Ahora ha sido uno de los hijos de ambos, Gulliver Flynn Oldman, quien defendió la inocencia de su padre.

En 2001, Donya Fiorentino, tercera esposa del histrión y madre de Gulliver, dijo que el intérprete la agredió durante su matrimonio. Mencionó un incidente en el que supuestamente la intentó ahorcar y la golpeó muy fuerte con un teléfono.

En una carta abierta, Gulliver, de 20 años, dijo que estuvo presente en el altercado entre sus padres y que las acusaciones de Fiorentino no son verdaderas.

“Ha sido perturbador y doloroso ver cómo se escribe nuevamente sobre estas alegaciones falsas sobre mi padre, sobre todo después de que esto fue arreglado hace años. Hay una buena razón por la que estos artículos específicos y acusaciones habían disminuido en los últimos años”, escribió el joven en una carta abierta.

Destacó que, tras el divorcio, el actor recibió la custodia completa de los hijos de la pareja.

El joven también mencionó que lleva siete años sin hablar con su madre.

“Durante la mayor parte de su vida, ella ha sido una persona con problemas y tristeza. Sí, me trajo al mundo. Sin embargo, no me enseñó cómo ser parte de él”, dijo.


Agencias