Aunque la secuela de Beetlejuice, su éxito de 1988, aún no tiene garantía, Tim Burton sostuvo, a diferencia de otros personajes suyos, no tendría problema con “revivir” al famoso fantasma interpretado por Michael Keaton.

“No es un trato cerrado al 100 por ciento. Acabo de terminar de trabajar con Michael Keaton en Dumbo. No lo había visto como en 20 años así que fue un momento particularmente extraño, pero fue genial. Hablamos un poco al respecto. Todos sentimos que es una de esas cosas que si están bien, la haremos, si no, no.

“Soy muy protector de ciertas cosas. ¿Por qué haría una secuela de El Joven Manos de Tijeras o de El Extraño Mundo de Jack? Nos gusta que las cosas sigan siendo especiales. Beetlejuice es un personaje diferente, es divertido”, dijo el realizador, de visita en la Ciudad de México.

A pesar de ello, el realizador asumió el reto de volver a dar vida al elefante de una de las películas más queridas de Disney

Sobre el proyecto, el californiano de 59 años se mantuvo hermético, a pesar de las noticias y hasta presuntas imágenes que han salido de la producción.

“Cuando empecé a hacer películas, por decir algo, Beetlejuice, era una sorpresa, nadie sabía nada. Ahora todos saben todo sobre una película antes de que se haga, saben cuánto cuesta, saben más que yo y yo soy el director, y eso asusta. Es difícil con toda la tecnología y los medios.

“Por eso me resisto a ello lo más que puedo y cuando hago una película intento enfocarme en ella y no en el ruido blanco que la rodea. Esa es mi meta: disfrutar el goce de hacer algo”, dijo.

Esa pasión se refleja en las aproximadamente 450 piezas que integran la exposición “El Mundo de Tim Burton”, que se exhiben en el Museo Franz Mayer.

“Johnny, tuve una idea para una línea cuando entras al cuarto de chocolate. Algo como ‘Todo en este cuarto es comestible, hasta yo soy comestible, pero eso se llama canibalismo, y eso no es aceptado en la mayoría de las sociedades”, se lee, por ejemplo, en una carta de 2005 dirigida a Johnny Depp, durante la producción de Charlie y la Fábrica de Chocolate.

Guiones gráficos de sus cintas, dos series de dibujos hechos en servilletas, marionetas y retorcidas criaturas de proyectos famosos y de otros jamás concretados también se encuentran ya en el recinto, directo de la imaginación de Burton.

El cineasta se reconoció más un creativo que un artista y relató que el momento más importante del proceso de creación le ocurre cuando se encuentra solo y tranquilo, porque ahí es “donde se siembra la semilla de un proyecto”.

“Esta exhibición tiene que ver no tanto con que me crea un gran creativo”, indicó Burton al asegurar que se considera una persona que “tiene un proceso de pensamiento muy activo, que puede empezar algo con un dibujo”.

“He pasado por eso toda mi vida, gente diciendo ‘Oh, eso es muy oscuro’. Pero yo crecí con ese tipo de películas y monstruos, y me ayudaron. Me ayudaron con las emociones que estaba teniendo, cualesquiera que fueran. Creo que este tipo de cosas que la gente tal vez ve como oscuras, pueden ser muy terapéuticas. Lo fueron para mí”, concluyó.


EFE/Reforma