El espectáculo del Cirque du Soleil, Sép7imo Día-No Descansaré, es mucho más que un show basado en la obra musical de Soda Stereo.

Para Zeta Bosio, ex integrante del grupo, esta puesta en escena no sólo volverá a poner el nombre de la banda en el panorama internacional, sino que también servirá para mantener vivo el legado de Gustavo Cerati.

"Este espectáculo pondrá de nuevo a Soda en boca de todos. Lo hará con una gran calidad, subiendo la barra de todo lo que hemos hecho antes y escribirá un nuevo episodio en nuestra historia.

"Además, gracias a este proyecto, pudimos regresar a los estudios de grabación. Creo que Gustavo estaría orgulloso. Para nosotros, es como si él nunca se hubiera ido. Todo el tiempo lo sentimos cerca", señaló Bosio en entrevista, antes del estreno del espectáculo en Buenos Aires, a inicios de marzo.

En un proceso que duró más de dos años, Bosio y su colega en el grupo, Charly Alberti, trabajaron al lado de Michel Laprise, director del show, quien viajó a Argentina para entender el fenómeno de Soda Stereo.

El resultado fue un montaje onírico, humedecido por la ciencia ficción más ochentera y con melodías conocidas por todos los fans, aunque modificadas para sumar la esencia del Cirque.

"Jamás me había tocado preparar un espectáculo en el que yo no estuviera tocando en vivo y sobre el escenario. Es extraño tener todos los elementos de un show de Soda, pero sin estar nosotros arriba.

"Ese fue uno de los principales desafíos: crear algo nuevo a partir de las pistas que ya teníamos, del trabajo que todos conocen. Hacer que se sintiera fresco, pero, al mismo tiempo, dejar que tuviera vida propia".

Bosio y Alberti trabajaron en la música dentro de Unísono, estudio de Cerati, el cual había estado cerrado desde que el cantante ingresó a un hospital debido a un derrame cerebral, en 2010.

Ahí fueron retomando diversas versiones, de distintos años, de temas como "Cuando Pase el Temblor", "Cae el Sol", "En Remolinos" y "Persiana Americana", entre otros, para crear un híbrido fresco y único.

Por ejemplo, "Prófugos" contiene sonidos de 1987, 1997 y 2007, lo que dota a la canción de un aire moderno y al mismo tiempo, clásico y reconocible.

"Trabajar en el estudio de Gustavo nos hizo sentir que estaba con nosotros. Y es que siempre supimos que no podíamos grabar otra voz, teníamos que trabajar con sus grabaciones. Fue muy emocional para todos.

"El homenaje a él es muy claro, el público podrá escucharlo y verlo en el espectáculo. Es lo que le hubiera gustado a él: hacer algo que elevara a Soda a otro nivel", puntualizó Bosio.

De esta forma, y al igual que con Love, basado en música de The Beatles, y One, con melodías de Michael Jackson, Sép7imo Día tiene todo para deleitar a los fans de Soda Stereo.

"Siento que Soda sigue siendo una banda que está muy viva, al igual que la música de Los Beatles o de Michael Jackson. Por ese lado tenemos una coincidencia, además de que lo nuestro le gusta a muchísima gente.

"Si bien nuestro legado es un secreto para el resto del mundo, justamente, para los latinos, ese secreto toma mucho más valor. Jamás nos imaginamos hacer algo de esta magnitud".

Agencia Reforma