Nacido en Hong Kong hace 63 años, Jackie Chan es un auténtico personaje polifacético. Especialista en artes marciales, comediante, cantante, actor y doble de acción; también es acróbata, coordinador de dobles de acción, director, guionista y productor cinematográfico.

El año pasado fundó su propia escuela de actores en su país natal, concretamente en la ciudad de Wuhan, ubicada en el centro de China. “Era uno de los sueños de mi vida”, comentó en la inauguración, acompañado de otras celebridades de la gran pantalla china, como el director Feng Xiaogang o la actriz Li Bingbing.

La Academia Jackie Chan de Cine y Televisión ofrece cursos de actuación, de animación y otros relacionados con los medios digitales.

Chan Kong Sang, verdadero nombre del actor, en China es conocido como Cheng Lon, de familia originaria de la ciudad de Yantái, al noreste del país, una zona de la que han salido muchos luchadores.

Su contribución a la industria de Hollywood fue recompensada con la distinción de un Oscar honorífico.

A Chan le enviaron sus padres, él cocinero y ella ama de llaves, a los 8 años a la Escuela de la Ópera de Beiging, una institución con una disciplina impresionante que les hacía entrenar hasta 19 horas diarias.

“Fue muy duro”, al decir del actor, pero eso le permitió adaptar las técnicas aprendidas al cine. Allí permaneció 10 años.

“Aparte de aprender a cantar, también aprendimos a bailar y artes marciales, entre lo que se incluía dar puñetazos, patadas, luchar con espadas y palos, dar volteretas… Era como una fusión de las artes chinas”, ha comentado el actor en varias entrevistas.

Es uno de los herederos de las técnicas del mítico Bruce Lee, con quien compartió como extra una película, además de otros expertos como Chuck Norris, Phanom Yeerum o Jet Li. Lo que le diferenció de otros fue introducir las artes marciales en el cine a través de la comedia.

Chan filmaba los números cómicos y las acrobacias del Kung Fu gracias a su pasado teatral. En el documental “Cine Kung Fu”, Jackie comentaba: “Comencé a pensar en cómo podría diferenciarme de Bruce Lee, a mi me parecía un superhéroe y yo no lo soy. Por eso añadí otros elementos, como las volteretas o saltar sobre las mesas y otros movimientos complicados”.

Una forma de hacer cine que le han convertido en un personaje popular en Oriente y Occidente, aunque la parte oscura del actor la admitía en el diario británico The Sun donde confesaba que, a los 21 años, tuvo sus escarceos con el cine porno, “porque tenía que hacer de todo para sobrevivir y pagar mis cuentas”.

Su contribución al cine ha sido amplia y no la ha dejado en ningún momento, a pesar de que Chan realiza sus propias escenas de acción y ha renunciado permanentemente a utilizar dobles durante el rodaje, decisión que le provocó romperse un hombro, los huesos de la cara, la mayoría de los huesos de su mano, un tobillo y la nariz.

Ha recibido numerosos reconocimientos por sus aportaciones a la labor humanitaria, por ejemplo es miembro de la Orden del Imperio Británico y doctor honoris causa en Ciencias Sociales por la Universidad de Hong Kong.


EFE