Su talento ante y detrás de cámaras les ha valido nominaciones y premios, pero antes de que Hollywood los validara como estrellas, estos famosos tuvieron que echar mano de sus atributos físicos para ganar experiencia... o dinero para sobrevivir. Películas eróticas y shows de striptease figuran en el currículum de estos actores, quienes hoy se han reivindicado con proyectos en los que lo único que dejan al desnudo es su histrionismo.

JAVIER BARDEM

Aunque jura que fue una sola noche, el español también le entró al arte del striptease cuando era un veinteañero. Lo vergonzoso, según contó, es que entre las damas que disfrutaron de su actuación, en la que se quedó casi como Dios lo trajo al mundo, estaban su madre y su hermana.

JON HAMM

Ha ganado muchos premios por su papel de Don Draper en Mad Men. Y si bien en la serie había escenas eróticas, no le causaron ningún problema, pues en los inicios de su carrera trabajó como decorador de set de películas “soft porno” para Cinemax.

KEVIN COSTNER

Uno de sus proyectos fílmicos más emblemáticos fue Danza con Lobos, película por la que en 1991 ganó el Óscar como Mejor Director y fue nominado como Mejor Actor. Una década antes, cuando empezaba su carrera, interpretó a un vaquero en el filme Malibu Hot Summer.

MATT LEBLANC

Como Joey ganó un millón de dólares por episodio en Friends. Y en 2012 se llevó el Emmy como Mejor Actor de Comedia gracias a Episodes. De joven, Matt interpretó a un sensual “boy next door” en algunos capítulos del show erótico The Red Show Diaries, producido por Playboy.

CHRIS PRATT

Este año ganó en los MTV Movie Awards como Mejor Actor de Acción gracias a Jurassic World, y ya había cobrado fama internacional por su trabajo en Guardianes de la Galaxia. Sin embargo, hubo un tiempo en el que se desempeñó como stripper en Hawaii, y su especialidad eran las despedidas de soltera. Él mismo admitió que no era muy bueno para el baile.

HELEN MIRREN

Es una de las actrices británicas más prolíficas, ha ganado un Oscar, un Tony y cuatro Emmys, aunque sus inicios en la actuación estuvieron marcados por la desnudez. En los 70s fue un sex symbol que posó sin ropa para varias películas, como Age Of Consent (1969), Savage Messiah (1972) y Calígula (1979), esta última una de las más polémicas, pues algunos actores tuvieron realmente sexo ante las cámaras.

CATHERINE ZETA-JONES

Aunque muchos se derriten por su belleza, la francesa odiaba su nariz, así que decidió operársela.

El problema era el dinero, pero era tal su resolución, que no le importó trabajar brevemente como bailarina exótica para financiarse la cirugía. Ya en 2003 demostró que, además de una cara bonita, era buena actriz, cantante y bailarina al ganar el Óscar a la Mejor Actriz de Reparto por su papel de Velma Kelly en Chicago.