Ciudad de México.- En la premier mundial de Ben-Hur, anoche en el Teatro Metropólitan, un actor concentraba más miradas y gritos que el resto: Morgan Freeman.

Ambientado como un templo romano y con dos grandes carrozas de caballos en las inmediaciones, el actor estadounidense, de 79 años, fue el primero en desfilar por la alfombra roja. Ahí, cientos de fans y curiosos ocupaban un lugar en las barricadas desde dos horas antes.

"Soy muy afortunado de que me llamaran para la película, estoy agradecido, es una cinta genial. Me encanta ser parte de proyectos así.

"Quiero interpretar cualquier papel por el que me paguen. Estoy preparado para hacer cualquier trabajo para el cual me llamen, incluso aquí quiero hacer películas", dijo Freeman en la alfombra roja, la cual arrancó a las 19:15 horas.

El ganador del Óscar como Actor de Reparto por Golpes del Destino destacó que los grandes avances tecnológicos han revolucionado el cine, sobre todo el de superhéroes.

Portó un guante de compresión en su mano izquierda como el que usa desde hace ocho años, por un accidente automovilístico; en todo momento intentó ocultarlo.

A su paso provocó el griterío de la multitud, que lo captaba con su celular.

El protagonista de Ben-Hur, Jack Huston, platicó que mantiene una entrañable relación con México, pues su abuelo vivió en Puerto Vallarta durante su retiro. De su interpretación, señaló que le emociona presentarle al espectador una historia llena de fe.

El evento fue conducido por Gloria Calzada y el bloguero Bullysteria, quienes recibieron a los actores Toby Kebbell y Rodrigo Santoro y la productora Roma Downey, quienes pasaron deprisa, pues la cinta estaba a punto de empezar.

En rueda de prensa, Downey compartió que eligió México para estrenar el filme por ser un País muy católico.

Por la alfombra roja también desfilaron figuras como Alexander Acha, Patricio Borghetti y Odalys Ramírez, Kuno Becker, Kalimba, Cecilia de la Cueva, Aleida Núñez, Yurem, Eduardo Verástegui y Raquel Bigorra.

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