II Reforma


¿Fiestas?, ¡para nada!, los reventones que se aventaba León Larregui muy frecuentemente son cosas del pasado. Ahora es un papá responsable que todo el tiempo está al pendiente de su bebé.

Este “león” ha sacado un lado tan tierno, que ni él mismo lo conocía, despertado en él por su pequeño Lucián, de una año de edad.

“Llega un hijo y te haces una mejor persona, tienes que cuidar de alguien ya de aquí para el resto de tu vida, entonces, sí adquieres un sentido de responsabilidad que igual antes no tenías”, expresó emocionado León en entrevista telefónica.

“Cambia este sentido, tu sentido del mundo y ahora esta personita depende de ti y tienes que darle el mejor ejemplo. Cambia todo sentido desde la raíz la vida de un hombre”.

Si de algo tenía fama León, quien se presentará como solista en el Auditorio Pabellón M este 3 de septiembre, era de reventado y hasta se mostraba reacio a hablar con la prensa, pero su actitud ahora es distinta e incluso ya no sale tanto de noche.

“Antes había mucha fiesta, no es una cosa que no se sepa, pero el hecho de que me haya llegado la belleza, la experiencia de tener un hijo, cambia todo, ahora me dicen fiesta y yo digo: ‘para nada’”, dijo el cantautor.

“Esto de la fiesta es ya una vez cada y cuando, necesitas la lana para la fiesta, y luego más lana para la cruda...”.

El vocalista de Zoé dijo que desde el embarazo de su mujer, todo empezó a tomar una nueva dimensión.

“Definitivamente cuando nace tu hijo se convierte en un antes y un después en tu vida personal, tu vida agarra otra dimensión, como que dejas de ser tú el ser más importante y tu hijo se convierte en lo más importante de tu vida”, mencionó.

“Es una especie de aprender en este nuevo tipo de amor que no te lo da nada más que el nacimiento de una criatura, porque es un amor impresionante que nunca habías vivido antes. Ahora comprendo lo que te da ser padre, no lo entiendes hasta que no lo vives”.

Los sentimientos que ha experimentado el cantante están plasmados en su nuevo material Voluma.

“El disco está enfocado en tantas cosas que pasaron por mi cabeza durante el proceso de lo que viví durante el embarazo de mi mujer y el nacimiento de mi hijo. Me hizo reflexionar todo este movimiento maravilloso de mi vida.

“Sí hay un reflejo de todo lo que viví en cada uno de los temas que grabé en París”.