Ciudad de México.- Luego de marchar desde el Ángel de la Independencia, los primeros contingentes de la marcha LGBTI arribaron al Zócalo capitalino.

La manifestación está encabezada por un convoy de turibuses en los que a bordo van familias diversas y homoparentales.

"Nuestras familias también son familia" y "Norberto Rivera, ya píntate de güera", son algunas de las consignas que corean los manifestantes.

En la marcha participan distintos colectivos gay, organizaciones de derechos humanos y representantes de embajadas, entre ellos la de Estados Unidos, Roberta Jacobson.

También marchan líderes de partidos políticos como Raúl Flores, del PRD, y José Ramón Amieva, secretario de Desarrollo Social de la Ciudad de México.

"Esos mirones, también son maricones" y "Compañero, escucha, tu comadre está en la lucha", son otras de las consignas que se escuchan en la marcha.

De acuerdo a fuentes de Protección Civil, en un conteo preliminar se constató que más de 25 mil personas participan en la marcha; la cifra, sin embargo, va en aumento.

Como parte de la festividad del Orgullo Gay, en el Zócalo se realizarán conciertos y eventos culturales a lo largo del día.

Arman provocaciones

Afuera de la Catedral Metropolitana, un grupo de 20 personas, algunas encapuchadas, lanzaron insultos y provocaciones contra los miembros de la comunidad gay que arribaron al Zócalo.

"Hombre mujer, matrimonio natural" y "muévanse allá, pinches maricones", son algunas de las provocaciones que arrojaron.

El grupo de provocadores, proveniente de la agrupación juvenil neonazi Juvenil Nacionalista de México, afirmó estar en contra de los matrimonios homosexuales porque los consideran antinaturales y promovidos por una agenda liberal.

Un grupo de observadores de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDH) resguardó a la comunidad gay, y le pidió no caer en provocaciones.

"Estos nadie sabe de quién son, pero los manda el Cardenal a amedrentar", grita una señora a los provocadores.

Sin embargo, los provocadores afirmaron ser estudiantes y trabajadores sin vínculo con la Iglesia ni algún partido político.

Reforma