Las colonias Águila de Nogales y Santa Rosita en Ciudad Mendoza colindan y, al mismo tiempo, comparten un problema: árboles enormes a punto de caer.

Debido al crecimiento de la mancha urbana y al poco interés de los ayuntamientos antes mencionados, ahuehuetes y otras especies de árboles están sostenidos sólo por las raíces, las cuales se asoman en las laderas que dan hacia el canal de la Civsa.

Los vecinos que habitan en los dos lados de este canal, admiten que ninguna coordinación de Protección Civil se preocupó por hacer visitarlos y testificar el estado de los árboles, pues al ser de gran dimensión, una vez que caigan pueden dañar casas y bloquear arterias.

En el caso de la colonia Águila, en Nogales, las calles Vicente Guerrero, entre Francisco Javier Mina, cuentan con caminos sinuosos cubiertos de terracería y lodo, en los cuales existen postes de energía eléctrica caídos y árboles sostenidos por orillas de terracería, muchos de ellos pandeados y vencidos por su propio peso.

Otra de las situaciones que más preocupan es que estos árboles se encuentran entre cableado, por lo que al caer podrían causar cortocircuito y producir también incendios o explosiones con tanques de gas que se encuentran en las viviendas.

Si bien antes la mancha urbana no traspasaba esas inmediaciones, hoy es una realidad inevitable, por lo que las autoridades municipales tienen que lidiar con ello y ejercer planeaciones que eviten accidentes graves, pues hablar de reubicaciones generaría costos exhorbitantes a las arcas de esos ayuntamientos.

En el caso de Mendoza, el Callejón de la Estrella es un claro ejemplo del descuido que tiene el canal de la Civsa en esas inmediaciones y de la poca atención que se tiene ante un derrumbe de ahuehuete, pues gracias a la altura del árbol y a los socavamientos que provocó el huracán “Ernesto”, los troncos hacen la función de bomba de tiempo ante próximas lluvias.

Los caminos en mal estado y el hecho de que el callejón antes mencionado no tiene una salida hacia las avenidas principales, crea un ambiente de tensión en los pobladors cada vez que arrecian las lluvias ante la proximidad de tormentas tropicales.

Finalmente, los vecinos hicieron un exhorto para que los alcaldes tomen cartas en el asunto y les garanticen seguridad ante las lluvias.


Jesé I. Cortés R./El Mundo de Orizaba