Región.- Productores de la zona serrana y de Atlahuilco no se registran o empadrona ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT) por temor a que les quiten lo poco que han logrado a base de esfuerzo.

En el caso de Altahuilco el 70 por ciento de la población se dedica a la elaboración de muebles de madera y artesanías, es de lo que viven las familias por que no existe otra fuente de ingresos económicos; el 30 por ciento restante emigran a Baja California, Sonora y Guadalajara a las cosechas de jitomate, cebolla y demás cortes de cultivos.

“Lo importante es una constante preparación para que se pueda ir mejorando la calidad de vida del ser humano, a mi gente la he invitado a que aproveche los cursos de capacitación y mejore la calidad de sus productos y muebles”, señaló Pedro Colohua Tlaxcala, alcalde de Atlahuilco.

Pero a pesar de contar calidad en sus productos, la gente no se anima a registrarse como una empresa para seguir trabajando y es que muchos son pequeños artesanos y productores y aseguran no les conviene, y el Gobierno quiere tenerlos regulados y vigilados en sus ventas.

Otro de los problemas a los que se enfrentan al llegar a las ciudades es al impedimento de dejarles vender en la calle, y muchas veces les quitan su mercancía por no estar regulada y son maltratados.

“Y lo hacen por que no cuentan con un local comercial, algunos se asocian 10 ó 12 compañeros para vender sillas y los detienen en otros municipios de la región y en otros Estados, tal es el caso del 2014 donde tuvieron problemas y tuve que intervenir”, aunó el entrevistado.

Aunó que la gente de la zona serrana ha vivido de la madera, y por ende se especula de una afectación en las áreas naturales y en el caso de Atlahuilco dijo que año con año los productores han sembrado árboles, logrando 26 mil plantas sembradas tan solo en el 2016.



Lucy Rivas A.

El Mundo de Orizaba