Ciudad Mendoza.- En el último día de actividades del Primer Congreso Nacional del Ahuehuete, asociaciones participantes así como instituciones de gobierno y autoridades municipales se comprometieron a mejorar y redoblar esfuerzos en la conservación del bosque de galería, que se extiende por al menos 4 municipios de la región.

Coincidieron que es una obligación de autoridades municipales y de la población el preservar este pulmón natural, el bosque de galería de los ahuehuetes del río Blanco.

“Es una lástima que la misma población no se dé cuenta de la importancia que tiene este bosque, la belleza natural que tienen al alcance y que no valoran, vimos en los recorridos gran cantidad de basura, las campañas de limpieza son inservibles su la población no hace conciencia de que debe proteger este lugar para las generaciones que vienen”, dijo un participante.

Con actividades al aire libre, así como ponencias de los especialistas que destacaron la importancia histórica de los ahuehuetes para México, que es además el árbol nacional y un símbolo para la cultura prehispánica de nuestro país.

Este domingo, Emilio Zilli De Bernardi, presidente de amigos y vecinos del ambiente y patrimonio cultural A.C., aseguró que autoridades como la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo rural, Pesca y Alimentación y departamentos de los tres niveles de gobierno han hecho caso omiso a los cuidados y preservación del medio ambiente anteponiendo la falta de recursos en esas áreas.

Recalcó que tiene que generarse por parte de la comunidad, por lo que en los análisis que se realizan en lugares serranos, explicó que se puede palpar que comunidades heredan de generaciones atrás el interés de su entorno.

El interés de las asociaciones es sentar al gobierno, a la academia y a la sociedad para buscar un diálogo creando una reconciliación con la naturaleza y quienes comparten ese ecosistema.

OBSERVAN AVES
II En el último día de actividades se observaron aves oriundas del bosque de galería, además de conocer la fauna del lugar.

Jesé Isaí Cortés R./El Mundo de Orizaba