Xalapa.- Durante dos días, la casa del periodista Noé Zavaleta fue vigilada por “ orejas” vinculados a la Subsecretario del gobierno y Seguridad Pública , pese a las denuncias interpuestas ante la Fiscalía General del Estado (FGE), y en la Procuraduría General de la República (PGR), contra los empresario José y Salvador Abella por amenazas y coacción, por lo que las medidas cautelares de protección han aumentado.

Durante la presentación de su libro “ El infierno de Javier Duarte, crónica de un gobierno fatídico”, el reportero afirmó que las amenazas del empresario, los anónimos desprestigiando su labor y la vigilancia a su casa, han elevado el nivel de amenazas con el único objetivo de intimidarlo y hacer contrapeso a su trabajo periodístico.

Por esto hechos el reportero de Proceso interpuso la denuncia 40152/ 2016 ante la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión ( Feadle) y su similar en el estado, misma que ha ido ampliando ante los hechos derivados en un inicio de las amenazas del empresario de la zona centro y su contra por estar mencionado en uno de los 20 capítulos del libro.

Desde las amenazas de José Abella, el reportero ha padecido criminalización de fuentes anónimas vinculadas con gobierno estatal quienes lo han tachado de ser un “ reportero zeta”, el reportero dijo a través de correos electrónicos de direcciones como “ Noticias de Veracruz” “ Parando oreja” “ tribuna en red” que presuntamente está manejada por personajes como la ex vocera del gobierno, Gina Domínguez , Francisco Vicente, se ha iniciado esta campaña.

“Han dicho que soy de los zetas, que tengo un mercedes Benz, y esto es el mismo patrón de criminalización que se siguió con otros reporteros como Pedro Tamayo y Anabel Flores” ,dijo.

El reportero narró que lleva más de 16 horas en reuniones con las autoridades federales para planear la estrategia de seguridad luego de recibir diversas amenazas.

Pese a esto afirmó que no se exiliará y continuará con su agenda de presentaciones de libros en diferentes parte del estado y del país y luego regresará a su trabajo periodístico diario.

Zavaleta, narró que durante dos días, empleados de gobierno se plantaron primero a fuera de su casa, y luego hicieron rondines en la casa de su novia, anotando entradas y salidas, por lo que pidió dejar en paz a su familia.

“ Hablé directamente con el Secretario de gobierno, u le dije, no tiene porque vigilar mi casa, a quien tienen que monitorear, y tratar de intimidar, a quien tiene que mantener en zozobra para que no duerma, y no escriba es a mí con mi familia, porque no me metí con la suya”, dijo.

Debido a estos hechos, el mecanismo de seguridad federal, le otorgó guaruras “ Que pinche necesidad de que guaruras tengan que andarte jalando como niño chiquito, y hasta el oxxo tengan que acompañarte”.

El reportero ha emitido la alerta por estas intimidaciones a organizaciones nacionales e internacionales de protección a periodistas, y a las autoridades estatales y federales, “ Para que luego no digan que no avisamos”.

- Tienes miedo- , fue una de las preguntas que el público lanzó.

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“ Tengo miedo, pero puede más el coraje, el hartazgo, lo que si, es que duermo poco”-.

El reportero dijo tener poca confianza en la actuación de las autoridades locales, y dar el beneficio de la duda a la autoridad federal.

Relató que cuando interpuso denuncia en al FGE, estuvo casi cuatro horas en las diligencias, y entre ellas le hicieron un perfil psicológico, que incluía preguntas sobre su vida personal, su familia y hasta tuvo que hacer un dibujo de un hombre bajo la lluvia.

Pero lo más desconcertante fue que horas después de interponer su denuncia con el fiscal Réne Álvarez, quien le prometió medidas cautelares, este fue removido del cargo, para irse a la Fiscalía de Tuxpan “ para que se desentendiera de mi caso, así mi denuncia quedó ene l limbo”.

Agencia AVC