La Cámara de Diputados aprobó ayer cárcel de hasta por tres años y 300 días de multa a los conductores que provoquen accidentes en estado de ebriedad, bajo el influjo de drogas o en uso de equipos celulares, para hablar o textear, sin manos libres.

Con 239 votos a favor, 137 contra y 10 abstenciones, los legisladores aprobaron modificar los artículos 171 y 172 del Código Penal Federal.

En el caso del 171 se incrementa de seis meses a uno y hasta tres años de prisión, y de 100 pesos de multa hasta 30 días de salario mínimo a quienes violen la ley de tránsito en vías federales en estado de ebriedad o bajo el influjo de drogas.

Sin embargo, la discusión se centró en la adición de un párrafo al artículo 172 que refiere: a quien conduzca utilizando radio, teléfono celular o cualquier otro aparato de comunicación, ya sea para hablar o enviar cualquier tipo de mensajes de texto sin "manos libres" y cause lesiones que pongan en peligro la vida de un ser humano u homicidio, se le impondrá, además de la sanción correspondiente al delito cometido, una pena de uno a tres años de prisión.

Quienes estaban en contra, como el PAN y Morena, afirmaron que el texteo se podría combatir con campañas informativas además de que no será fácil de comprobar el delito.

También se dijo que los jóvenes se exponen en particular a los efectos de esta distracción. Las probabilidades de verse involucrado en un accidente son aproximadamente cuatro veces mayores para los conductores que usan el celular mientras conducen, por comparación con los que no lo hacen. Los celulares a manos libres no son mucho más seguros que los que se llevan en la mano, pues también ponen en desconcentración al automovilista.

Reforma