Ciudad de México.- Aunque a nivel nacional el 33 por ciento de alumnos de entre 5 y 12 años padece sobrepeso y obesidad, la prevalencia es mayor en 12 estados.

De acuerdo con datos del Registro Nacional de Peso y Talla en Niñas y Niños Escolares, Sinaloa, Sonora, Coahuila, Nayarit, Quintana Roo, San Luis Potosí, Nuevo León, Colima, Tamaulipas, Morelos, Campeche y Yucatán rebasan la media nacional.

Sin embargo, los cuatro últimos superan el 40 por ciento de alumnos con problemas de sobrepeso.

Actualmente, 21 estados reportan un 75 por ciento de avance en el registro y medición de los niños de primaria, plataforma diseñada por el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición (INCMyN) para evaluar y dar seguimiento programas nutrimentales.

Abelardo Ávila, investigador del INCMyN y líder del proyecto aplicado por las Secretarias de Educación y Salud, así como el DIF, explicó que México resiente la obesidad y la desnutrición.

Y es que, a nivel nacional, el 42 por ciento de escolares del país tiene una talla inadecuada. De ellos, el 33 por ciento de ellos padece sobrepeso y obesidad y 9.5 por ciento tiene talla baja que indica desnutrición que puede ir de "moderada" a grave.

A nivel estatal, los promedios más altos de talla baja debido a deficiente alimentación los reportan hasta ahora, Guerrero y Yucatán con 22 y 16 por ciento, respectivamente.

Chiapas, con un avance de medición de sólo 65 por ciento de los estudiantes de la entidad reporta 27 por ciento de niños con talla baja.

"Detectamos la obesidad en la pobreza. No responde a la misma obesidad de los países en desarrollo. Aquí estamos en una obesidad en población que fue desnutrida y de repente entra a un proceso obesigénico brutal por el cambio en la alimentación, por las cargas brutales de azúcar que se están consumiendo", señaló el investigador en entrevista.

La plataforma, añadió, registrará información de prioridad para diseñar políticas que combatan la desnutrición, sobrepeso y obesidad de niños y adolescentes.

"Si se va o no mejorando, qué escuelas sí, y qué escuelas no...hasta qué niños son los que están mejorando y los que están entrando en un proceso obesigénico, aunque esta última información estará protegida porque son datos personales", detalló.

Además, el sistema captará a quienes tienen un problema que desencadenará diabetes e hipertensión, y se podrá canalizar a los sistemas de salud para que sean atendidos lo antes posible.

"También hemos desarrollado un protocolo para medir indicadores de daño metabólico para poderlos referir a servicios de salud ya como pacientes de alto riesgo.

"La idea es que tengan protección, porque el pronóstico es que muchos de estos niños con obesidad, a los 20 o 25, ya van a tener un síndrome metabólico establecido, y diabetes irreversible con alto riesgo de mortalidad y habrán perdido 25 años de esperanza de vida".

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