Ciudad de México.- En los últimos 6 años, dos millones de paisanos regresaron de Estados Unidos y sus opciones en el mercado laboral mexicano se redujeron a actividades informales y sin acceso a la salud.

Un análisis de BBVA Bancomer y Conapo, advirtió que el grueso de la población en retorno corresponde a hombres en edad productiva de entre 20 y 34 años, que son originarios de Michoacán, Oaxaca, Guerrero y Guanajuato, principalmente.

"El presidente (Barak) Obama es el que más mexicanos ha deportado en toda la historia, mucho más que cualquier otro republicano en años anteriores, pese a una política de apertura migratoria. Entre 2010 y 2015, fueron más de dos millones de mexicanos deportados", señaló Juan José Li Ng, analista de Bancomer.

Entre los deportados hay algunos que fueron regresados en su intento por cruzar la frontera, pero hay otros que ya tenían una vida establecida en la Unión Americana, hasta con 20 años de estancia.

El tipo de actividades que desarrollaban estaban ligadas al servicios de salud y educativos, para las mujeres y la construcción para los hombres, y sólo un 5 por ciento en el campo.

En ciudades como Los Ángeles, California, los mexicanos trabajan en restaurantes de todo tipo de comida y como trabajadores de la limpieza de edificios, de acuerdo con Luis Enrique Calva, experto del Colegio de la Frontera Norte.

En ese país, el salario mínimo varía según la región. Puede ser de 7.5 dólares, pero en estados como California lo subieron a 15 dólares y en Nueva York se ubica en 9.5 dólares la hora. Cuatro o cinco veces más que en México.

"Toda esta experiencia se desaprovecha, lo que hemos encontrado es que los migrantes de retorno, tanto los repatriados como los que regresan voluntariamente, se insertan en sectores que no necesariamente era en lo que se desempeñaban en EU", afirmó Li Ng.

En este sentido, 40 por ciento de los hombres que regresan se integra a las labores del campo y 60 por ciento de mujeres en servicios, pero en condiciones de informalidad y bajos salarios.

"Muchas de las ocupaciones, dado que tienen necesidad de trabajar, son en el sector informal y 70 por ciento está en condiciones informales, sin acceso a la salud, Afore o derecho a vacaciones", subrayó el experto de BBVA Bancomer.

La condición laboral tiene que ver con el tamaño de la población a la cual retornan los paisanos. Por ejemplo, en las localidades de menos de 2 mil 500 habitantes, 91 por ciento de los trabajadores mexicanos de retorno se insertaron en empleos informales, mientras que en poblaciones de más de 100 mil habitantes este porcentaje bajó a 67 por ciento.

De acuerdo con el análisis de BBVA, los sectores económicos con las tasas más altas de trabajos informales se encuentran en el agropecuario, con 96 por ciento y el de la construcción, con 88 por ciento.

"Hay evidencia que muestra que el tamaño de la localidad, el sector de actividad económica y el nivel de educación son los principales determinantes de la informalidad. Por ejemplo, un año adicional de educación reduce alrededor de 2 por ciento la probabilidad de insertarse en un trabajo informal".

Miguel Reyes, director del Observatorio del Salario, destaco en que para los repatriados es difícil colocarse en trabajos formales por el simple hecho de que en México no hay ese tipo de plazas.

"Es muy difícil que encuentren un trabajo formal, en primer lugar por la poca probabilidad que tiene cualquier mexicano de encontrarlo porque sólo 40 por ciento lo tiene y, segundo, porque no tienen experiencia previa en México y mientras más años hayan pasado en EU más difícil será encontrar un trabajo formal en cualquier actividad", señaló.

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