Ciudad de México .- Pese a que el actual nivel de precios al consumidor ha provocado que aumente la presión para que el Banco de México (Banxico) suba su tasa de interés, analistas consideran que hay elementos para que no lo haga esta semana y señalaron que incrementarla para contrarrestar choques temporales a la inflación sería ineficiente y costoso.

El jueves se reunirá la Junta de Gobierno de Banxico y algunos especialistas prevén que eleve en 25 puntos base su tasa, actualmente en 6.50 por ciento, como medida para mantener ancladas las expectativas de inflación para los próximos años.

CIBanco dijo que la autoridad monetaria puede abstenerse de hacerlo porque la inflación no se debe a un sobrecalentamiento de la economía y se encuentra dentro del escenario de Banxico de una primera mitad de año con niveles muy por arriba de su meta.

"La inflación al consumidor mantiene su tendencia de alza; en términos anuales alcanzó su mayor nivel desde mayo de 2009 (5.82 por ciento). Esto ha generado un poco de preocupación entre los agentes económicos; sin embargo, el incremento en precios todavía se debe a la inercia del impacto de la liberalización del precio de la gasolina y de la depreciación acumulada del peso", refirió.

"Así, esta tendencia continuará unos meses más, quizá superando 6.0 por ciento anual, pero empezará a bajar a partir de agosto o septiembre. Estimamos que para el segundo trimestre de 2018 la inflación vuelva a registrar niveles menores a 4.0 por ciento".

Finamex explicó que a pesar de que la inflación general 12-meses rebasó 6 por ciento en la segunda quincena de abril, el nivel de la tasa nominal es suficientemente alto para otorgar al ahorrador una tasa real positiva de alrededor de 3.0 por ciento en los próximos 12 meses.

"El Banco de México ha expresado que tratar de contrarrestar en el muy corto plazo choques que afectan a la inflación de manera temporal con ajustes en la tasa de referencia sería ineficiente y costoso en términos de la actividad económica", mencionó.

"El proceso de formación de precios de la economía está respondiendo gradualmente a la depreciación acumulada del tipo de cambio y al incremento de la gasolina, y no debe confundirse con un proceso inflacionario. Las expectativas de inflación de largo plazo se mantienen bien ancladas, por lo que el consenso coincide en que los choques a la inflación son temporales".

Además, existen altas probabilidades de que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) suba tasas en su encuentro del 14 de junio, por lo que los analistas creen que convendría a México esperar ese acontecimiento para decidir sobre una posible alza en el costo del dinero.

La mayoría de los analistas considera que el próximo año nuevamente la inflación caerá dentro del rango objetivo del banco central. Banxico estaría en condiciones de separarse del banco central estadounidense en 2018.

"La inflación anual, que terminaría el año en 5.7 por ciento y observaría una baja importante en enero de 2018, lo que permitirá a Banxico separase de la Fed. Consideramos que dado el proceso electoral que culmina con las elecciones presidenciales en junio de 2018, sería prudente mantener el nivel de 7 por ciento sin cambio durante el primer semestre y, en caso, de un proceso sin sobresaltos, se abrirían las puertas a una baja en la tasa de referencia en el segundo semestre de 2018", comentó Finamex.

Los especialistas esperan que Banxico haga otras dos alzas a su tasa en lo que resta de 2017, en junio y septiembre, para llegar a un nivel de 7 por ciento a fin de año con el objetivo de fortalecer la apreciación del tipo de cambio.

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