Ciudad de México.- .- En seis enfermedades crónico-degenerativas el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se gastan 81 mil millones de pesos, la tercera parte de sus ingresos totales, según cálculos de su propio Informe al Ejecutivo Federal y al Congreso de la Unión 2015-2016.

La hipertensión arterial, diabetes mellitus, insuficiencia renal crónica terminal, cáncer de mama, cáncer cérvico-uterino y VIH/ SIDA afectan a 7 millones 87 mil pacientes, 9.5 por ciento de los derechohabientes del organismo.

"Debido a su complejidad (las enfermedades crónicas no transmisibles) implican un alto grado de dificultad técnica y elevado costo de atención, por lo que ejercen presión en las finanzas institucionales y agravan la precaria condición financiera de este Seguro", reconoce el IMSS en el documento.

En hipertensión se gastaron 24 mil 63 millones de pesos y en diabetes 42 mil 776 millones de pesos el año pasado. La primera enfermedad suma 4.2 millones de pacientes en tratamiento y la segunda, 2.6 millones.

En diabetes, el gasto podría ser incluso mayor, ya que el IMSS tiene detectado que 3.8 millones de pacientes padecen la enfermedad, pero sólo 2.7 millones acuden a su citas con su médico familiar para control.

Además, de 2014 a 2015 el gasto en pacientes con diabetes que hizo el Instituto aumentó 10 por ciento.

Una de las estrategias que ha implementado el organismo desde hace siete años es DiabetIMSS, pero sólo cuenta con 136 módulos, donde brinda atención a 91 mil pacientes.

La insuficiencia renal crónica terminal, la cual se refiere a aquellas personas que reciben diálisis o hemodiálisis, también está escalando en el número de pacientes atendidos, pues el año pasado sumó 60 mil 162, alrededor de 3 por ciento más que en 2014.

En el Informe de este año, publicado ayer, el IMSS reconoció que tiene dos grandes objetivos: uno de ellos es tener una estrategia frontal contra las enfermedades crónicas no transmisibles y el otro es mejorar la gestión de la atención en todos los niveles.

Reforma