Ciudad de México.- El jueves al mediodía, la Alcaldesa de Chimalhuacán, Rosalba Pineda Ramírez, reunió al Movimiento Antorchista a un costado del Bordo de Xochiaca, en la entrada del terreno conocido como "El Moño", para informales que por fin el Gobierno Federal había donado las 200 hectáreas donde estaban parados.

Hubo aplausos, porras y música, y los 150 integrantes del grupo de presión ligado al PRI decidieron continuar la fiesta. Para entonces, ya habían instalado dos carpas blancas, habían llevado sillas de plástico, balones de futbol y un equipo de sonido que un día después servía de karaoke para una mujer que imitaba a Lupita D'Alessio.

"Tantos años de lucha tenían que rendir frutos, y esto pues realmente es una fiesta", justificó César Torres, uno de los líderes antorchistas. El público coreaba y aplaudía, a pesar de haberse quedado toda la noche sobre el lodo fresco, por si alguien llegaba a arrebatarles el terreno.

Los antorchistas, que desde hace casi 3 décadas pelean el control del municipio, incluso colgaron lonas blancas en las avenidas con mensajes del tipo: "Todo Chimalhuacán defiende los terrenos del Parque Industrial".

César Torres considera que la donación se hizo para ellos. Oficialmente se hizo al municipio, pero el municipio es de ellos.

"Llevamos 28 años de organización aquí y, a 20 años de la organización que empezó a gobernar, llevamos 20 años de progreso", comentó.

El terreno es un rectángulo entre la avenida Bordo de Xochiaca y el Lago Nabor Carrillo. Hacia la vía hay enrejado y la entrada la controla Antorcha Campesina, con apoyo de tres patrullas municipales.

"El Moño" eran canchas de futbol, pero media docena de camiones ya ha comenzado a aplanar la tierra.

La Alcaldesa informó el jueves que el municipio tiene 100 millones de pesos para la nivelación del terreno y los servicios básicos, y que la Universidad Politécnica invertirá 56 millones de pesos para construir sus instalaciones.

"El Moño" estará dividido en tres partes: 20 hectáreas serán para la Universidad Politécnica; 30 para un centro deportivo con 16 campos de futbol, y el resto, 150 hectáreas, para un parque industrial.

Los líderes Óscar Carlos Méndez y Gerardo Martínez consideran que las obras deben iniciar este año y que debe seguirse cuidando.

Tanta vigilancia sorprende a Delfina Gómez, ex alcaldesa de Texcoco y actual Diputada federal por el distrito 38, que comparte votantes de Texcoco y Chimalhuacán: "Ellos son quienes han dado muestras de invasión, ¿cómo es que ahora tienen miedo de que los invadan".

La legisladora de Morena, quien se opuso la donación del terreno, recuerda que en 2014 el Congreso mexiquense lo cedió al Gobierno federal para mitigar el impacto ambiental del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM).

En entrevista, consideró que el regalo tiene dos objetivos: reducir el descontento social por la expropiación de los terrenos en la zona para el NAICM y beneficiar a Antorcha Campesina, que se quedará con todo el negocio frente al boom que va a significar el aeropuerto.

Desde el terreno aún se oye el karaoke y los gritos de los antorchistas que organizaban un partido de futbol, mientras las patrullas municipales hacen sus rondines.

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