Quecholac.- Rezar y no salir de su casa fue lo que hizo una mujer que se dedica a la venta de comida durante el enfrentamiento del pasado 3 de mayo, en la Junta Auxiliar Palmarito Tochapan.

Aunque la balacera se registró sobre el Camino Nacional y la esquina de la Calle 10 Sur, donde se localiza su vivienda, aseguró que lo único que hizo fue encomendarse a Dios.

"Yo no salí para nada, se escucharon los balazos, pero yo abracé a mis niños y no salimos para nada. Sé que hubo enfrentamiento, pero nunca nos asomamos por seguridad", señaló.

La mujer que tiene su puesto de comida afuera de su casa mostró los múltiples impactos de bala que dejó el enfrentamiento en una de sus paredes.

"Ahí están todos los huecos, ahora sí que ni para decir que no, pero gracias a Dios que a nosotros no nos pasó nada", abundó.

Señaló que la mañana del 4 de mayo salió de su domicilio y vio que había mucha sangre tirada sobre el Camino Nacional y sobre la Avenida Hidalgo.

"Había charcos de sangre en las calles, seguramente fue lo que dejó el enfrentamiento, pero por seguridad nos mantenemos alejados de los problemas", apuntó.

Otra vivienda que resultó con múltiples impactos de bala es la que se localiza sobre la Calle 10 Sur y la Avenida Nacional.

En la casa que únicamente es de un piso se pudieron observar las perforaciones de los impactos de arma de fuego en las paredes y en una de las ventanas.

Agencia Reforma