Ciudad de México.- El Gobierno federal acordó acciones para fortalecer la lucha contra el robo de combustible, que de acuerdo con cálculos oficiales, deja una pérdida diaria de 23 mil barriles por el robo en 4 mil 282 tomas clandestinas en todo el País.

La estrategia, anunciada luego del enfrentamiento entre soldados y huachicoleros la semana pasada en la comunidad de Palmarito, Puebla, arrancará en este estado, Guanajuato, Veracruz y Tamaulipas, entidades que encabezan el mayor atraco, por lo que la próxima semana funcionarios federales se reunirán con los Gobernadores de esos estados.

Ayer, el Gabinete de Seguridad, integrado por la Marina, la Defensa Nacional, Gobernación, la Procuraduría General de la República, la Comisión Nacional de Seguridad y el Centro de Investigación y Seguridad Nacional, se reunió con el Grupo de Coordinación Contra el Robo de Combustibles.

Este último está conformado por las secretarías de Hacienda y Energía, así como por Petróleos Mexicanos (Pemex).

El pasado 5 de mayo, el Presidente Enrique Peña Nieto advirtió a quienes se dedican al robo de combustible en Puebla, que su Gobierno desmantelará esa red delincuencial por completo, y que el atentado contra militares en la comunidad poblana de Palmarito no quedará impune.

"Quienes lo practican exponen a sus familias y dañan a sus comunidades.

"La delincuencia organizada engaña y utiliza a la población para cometer el ilícito, la mejor acción para combatir el robo de combustible es la denuncia ciudadana", afirmó el Mandatario el viernes pasado.

Sin dar detalles, la Presidencia informó en un comunicado que en esa reunión, realizada en la Defensa Nacional entre secretarios de Estado, se delinearon acciones adicionales para agilizar y fortalecer una estrategia para hacer frente al robo de combustibles.

Entre los principales focos rojos está Puebla, entidad en la que en 2016 las tomas clandestinas ascendieron a mil 762 y se registraron 2 mil 702 secuestros de vehículos con gasolina.

Guanajuato ocupa la segunda posición, con mil 309 tomas clandestinas; Tamaulipas con 942; y Veracruz con 668.

En la última década, el Gobierno ha gastado 5 mil millones de pesos en estrategias fallidas para combatir la ordeña, de acuerdo con Pemex.

Agencia Reforma