La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) decidió por unanimidad aumentar el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día en 25 puntos base a un nivel de 7.50 por ciento, algo que el consenso había pronosticado.

Esto con el objeto de mantener una postura de política monetaria que persevere en el anclaje de las expectativas de inflación y refuerce la tendencia descendente de la inflación general anual hacia su meta.

Lo anterior significa que el dinero, o más bien el crédito, se hace más caro. La tasa de referencia establece el costo que pagan los bancos por prestarse dinero, y por lo tanto, determina los intereses que cobran los bancos por los créditos que venden a sus clientes.

El ajuste que hace Banxico se refleja en el costo de productos como las tarjetas de crédito.

De igual forma, es muy probable que otros préstamos como los personales p de nómina que se contraten sean más caros.

Si un usuario actualmente tiene un crédito a tasa variable, el aumento a la tasa de interés podría afectarle, ya que las mensualidades subirán. Sin embargo, si se contrató un financiamiento a tasa fija, no afectará el crédito y no suben las mensualidades.

El costo de los préstamos bancarios en el país dependen de la tasa de referencia de Banxico y si bien es más inmediato el traslado a las tarjetas de crédito, los financiamientos hipotecarios, automotrices, personales y de nómina también se van a encarecer.

AGENCIAS