CIUDAD DE MÉXICO.- Las redes eléctricas a nivel nacional están operando a niveles críticos y no vistos al menos desde hace tres años.

Una combinación de altas temperaturas, mayores que en años pasados y que provocan aumentos bruscos en la demanda de energía, y fenómenos meteorológicos que han dañado infraestructura de generación, transmisión y distribución, mantiene al Sistema Interconectado Nacional (SIN) en la "rayita".

Esta problemática, al menos en el área noreste del Centro Nacional de Control de Energía (Cenace), ha causado cortes intermitentes en distintas zonas de Nuevo León y Tamaulipas, principalmente, desde el 21 de mayo pasado cuando una tormenta impactó la zona de Matamoros y Reynosa.

Con el fenómeno se dañaron 48 torres en cuatro líneas de transmisión en alta tensión en esa área, que según fuentes la CFE ya fueron reparadas.

Sin embargo, dos centrales eléctricas dañadas están fuera de servicio: Río Bravo III y IV, de unos 500 megawatts de capacidad de generación cada una, lo que ha ocasionado una falta de suministro para cubrir la demanda total de electricidad en la región noreste.

REFORMA