La Haya, Holanda.- La Corte Internacional de Justicia de La Haya, a la cual México está suscrito, podría investigar los asesinatos de más de 500 niños, mujeres, ancianos y adultos ocurridos entre el 2008 y el 2013 en el norte de Coahuila, así como la participación u omisiones cometidas por funcionarios públicos del Estado.

De visita en los Países Bajos expresamente para ello, el empresario coahuilense, Armando Guadiana Tijerina, presentó este miércoles en la Corte Internacional, dependiente de la ONU, una denuncia por delitos de lesa humanidad contra el Gobierno del Estado de Coahuila, por la masacre de unas 300 personas de todas las edades en Allende, y por las ocurridas dentro del Penal de Piedras Negras.

"En un penal deben entrar los criminales, pero sabemos que en el Penal de Piedras Negras metían a secuestrados, a gente inocente, y los asesinaban", expresó Guadiana Tijerina vía telefónica.

"Pero vemos que no hay nadie detenido, ninguna autoridad ni estatal ni municipal ni federal, vemos que ni el Estado ni la PGR investigan, entonces, ¿a dónde recurrir?".

Esta semana, durante un juicio en una Corte Federal de Texas a un líder Zeta en Piedras Negras, testigos presentados por la Fiscalía, declararon haber ejecutado y presenciado más de 300 asesinatos en Allende, incluidas mujeres y niños, así como secuestro, asesinatos y desapariciones ocurridas dentro del Penal de Piedras Negras, que estuvo bajo control de los Zetas de 2009 al 2012.

"El Penal de Piedras Negras es un recinto oficial que depende del Gobierno del Estado y particularmente de la Secretaría General de Gobierno y la Procuraduría General de Justicia", precisó Guadiana Tijerina.

"No es posible que por mucho tiempo estuviera controlado por la delincuencia y no pasaba nada y no hubiera responsables. Seguramente ahí es donde están las cosas que tienen que investigarse en la función pública, para que no permanezcan impunes estos delitos".

La denuncia busca que la Corte Internacional juzgue las acciones u omisiones de funcionarios públicos de Coahuila, ante detenciones, desaparición forzada, tortura y homicidios cometidos a plena luz del día por grupos delictivos.

A esto se suma que algunas de las víctimas eran ingresadas al centro penitenciario para asesinarlas.

De acuerdo con abogados que participan en los juicios contra Zetas en Estados Unidos, en el norte de Coahuila pudieron haber ocurrido más de 600 asesinatos, sin discriminar niños, mujeres y adultos, ni si éstos tenían o no relación con el crimen.Reforma