Arq. Abel Colorado Sáinz


En cualquier reunión familiar o de amigos, tocar el tema de las ciudades donde vivimos siempre genera polémica y es común que los comentarios suban y bajen de tono en función de la perspectiva de cada uno de los actores, aunque muchas veces se deja uno llevar más por la pasión que por el nivel de conocimiento de lo que se opina. En días pasados, con la visita de unos primos de Monterrey, nos dispusimos a elaborar una agenda, a manera de itinerario, con el fin de llevarlos a pasear por diferentes lugares de la región, y ahí fue que se armaron los “dimes y diretes” ante la disyuntiva de seleccionar los recorridos. La propuesta para ir de compras la ganó Orizaba, era obvio, allá tienen una moderna plaza comercial que se distingue por la calidad de sus servicios, en cambio, Córdoba, a estas alturas, todavía no ha concretado un proyecto de ese tipo.

Cuando se abordó el tema de la gastronomía, es decir, ¿Dónde comer?, la votación correspondió a Córdoba, dando como resultado que hay mejores y más variados lugares para comer y cenar, incluso cuenta con el mejor restaurante de mariscos de todo el estado. Orizaba volvió a ganar en la propuesta del paseo peatonal, la visita al teleférico y la maravillosa vista del entorno fascinó a los primos; y para el ambiente nocturno Córdoba se puso nuevamente en primer lugar, la llegada a los portales del centro histórico, el conjunto urbano de la catedral, el palacio y el parque 21 de mayo, dieron marco a una velada inolvidable bajo el son jarocho, los mariachis y la música de banda. Y para el relax de la tarde, nada como un paseo recorriendo los dos parques centrales de Fortín y haciendo un alto en el restaurante del Kiosko para degustar una taza del rico café veracruzano. Desafortunadamente la visita de senderismo sobre la barranca de Metlác quedó pendiente debido a las condiciones de inseguridad que se han detectado en la zona y que las mismas autoridades reconocen y previenen.

Finalmente, la agenda se completó con una salida al Pueblo Mágico de Coscomatepec, aprovechando el lunes de plaza, donde se reúnen muchos pobladores a vender sus productos y ofertar animales de crianza como borregos, gallinas, gallos y chivos. Sin faltar la visita obligada a la panadería “La Fama”, para conocer el proceso de elaboración del tradicional pan de dulce de Cosco. El regreso a casa se hizo más placentero bajo una intensa lluvia que mojaba copiosamente la exuberante vegetación del sinuoso camino.

Cualquier paseante se va satisfecho ante tantas cosas interesantes que tenemos a la mano y que a veces ni siquiera conocemos y mucho menos las sabemos disfrutar.


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