Jorge Tapia Ortega*


Podrá haber todos los instrumentos de represión al servicio del Estado, pero ninguno de ellos puede ni debe soslayar derechos humanos, jurídicos y políticos. El Estado debe garantizar, cosa que no hace en México, la integridad de sus ciudadanos y sus propiedades. Esa es la función central del “contrato social” al cual se refiere la historia.

Podrá haber todos los policías que se quiera, equiparlos como robots, armarlos como centuriones romanos, vestirlos como granaderos con bastones eléctricos, pero lo que no podrá hacerse será, pasar por encima de los derechos del hombre y la mujer. Los derechos humanos son universales y hay que recordar que México tiene firmados, lo que lo obligan a cumplirlos, diversos convenios con organismos internacionales, entre ellos la ONU.

Las autoridades municipales no deben burlarse de ellos. Son sujetos, incluso de tribunales internacionales. Si la autoridad municipal trasgrede estos requisitos, puede llevarse a tribunales, aun después de haber terminado su mandato y someterlos al imperio de la ley.

Los ciudadanos no debemos dejarnos imponer arbitrariedades, así vengan de la autoridad municipal. Los ciudadanos tenemos garantías individuales constitucionales y derechos humanos y políticos. Hay que conocerlos y hacerlos valer.

Las universidades privadas y la UV deben actuar en este sentido y crear cursos y seminarios de capacitación de los derechos civiles a la comunidad. Orizaba no debe ser cuna de ningún tipo de arbitrariedades.

Está pendiente la consignación de los policías que en un accidente, dieron muerte a una persona. Con sólo despedirlos de la corporación no se resuelve el asunto. Recordemos que vivimos en un “Estado de Derecho”, no en un estado de disculpas y, no pasa nada. Eso no se debe tolerar, en el municipio.

Para hacer uso de los drones primero debe haber una normativa (ley) que faculte su uso, si no la hay, estos deben permanecer en tierra. El dron sólo puede recorrer calles públicas y nunca penetrar a propiedades privadas, si lo hace constituye delito. Tomarle la foto y poner la demanda. No sólo con policías, drones, pistolas y reglamentos se reordena una ciudad.

Ante todo hay que tener capacidad, para saber construir “tejido social”. Las buenas conductas no se imponen con malas acciones. Se han cometido muchos errores en la presente administración municipal por su forma autoritaria de proceder.

Aun con ello los ciudadanos, en pleno ejercicio de derechos civiles, tenemos la facultad para hacérselos notar. No por ser autoridad pueden sobrepasar en lo que quieran. Hay límites para el ejercicio del poder político y estos son los derechos jurídicos.

La autoridad también está sometida a la ley de responsabilidades, aun cuando hayan dejado el cargo público. Así que ya lo sabemos vecinos y paisanos de Orizaba. Los medios de información deben ser grandes aliados de los ciudadanos en este sentido. Los medios deben puntualizar los atropellos y violaciones a las garantías individuales. Ello mismo les explico a los jóvenes que muchas veces son víctimas de delitos que comete la propia autoridad.

Los retenes son ilegales en cualquier lugar de México. La jurisprudencia de la corte los prohíbe. Los retenes con alcoholímetro deben tener un protocolo, si no son ilegales. Tránsito municipal no los puede detener sin sustentar el hecho en el reglamento. ¡Hay que detener las arbitrariedades del poder, es nuestro derecho!

*Administrador

Público (BUAP). Defensor de Derechos Humanos. Integrante del CECDMO.