EMBARCADERO:

Se cumplen 104 años del nacimiento de Albert Camus, el gran reportero y escritor francés que perdiera a su padre en la primera guerra mundial cuando tenía dos años, hijo de una madre analfabeta que ganaba la vida como trabajadora doméstica y que vivían en un departamento precarista y obtuviera el Premio Nobel de Literatura... Y no obstante la miseria y la pobreza que la familia padeció en la infancia, la adolescencia y la juventud, Camus siempre decía que era un hombre bienaventurado porque su riqueza estaba en el mar y en la playa con el sol radiante y compartiendo y soñando con los amigos mientras jugaban balompié en la playa... Siempre vivió agradecido con un profesor de la escuela primaria que lo fue llevando por la lectura de libros y que se los prestaba y luego los platicaban al calor de la amistad limpia y desinteresada... Incluso, cuando Camus mereciera el Premio Nobel su discurso se lo dedicó a su viejo profesor con unas palabras tan sencillas y emotivas como las siguientes: “Sin ti, nada hubiera sido posible”...


ROMPEOLAS:

Camus era un reportero y un novelista cien por ciento generoso... Por ejemplo, cuando su Nobel declaró que el premio lo merecía su otro maestro y amigo, André Malraux, el reportero y escritor amigo de Charles de Gaulle y quien lo nombrara su Ministro de Cultura en el gobierno francés... Camus trabajó en varios periódicos reporteando y escribiendo crónicas y reportajes... Uno de ellos fue sobre la pobreza y la miseria en Kabila, donde, entre otras cositas del infierno, describe la feroz rebatinga entre los pobres y los perros por quedarse con los desperdicios de la comida tirada en el basurero municipal... Incluso, el reportaje sirvió para que las elites políticas se ocuparan del asunto... En el periódico “Combat”, que dirigía, Camus siempre prefería estar y platicar con los compañeros del taller donde se imprimía el periódico en vez de convivir con los reporteros y articulistas... Incluso, uno de los libros donde cuentan su vida hay fotografías donde posa con los compitas al lado de la rotativa, siempre con su abrigo y un cigarro en la boca no obstante que padecía de tuberculosis, una enfermedad, por cierto, llamada de la pobreza y la miseria...


ASTILLEROS:

En sus textos periodísticos y literarios, Camus se movió alrededor de ideales, valores y principios, entre ellos, la justicia, la libertad y la dignidad humana... Eran, digamos, sus vasos comunicantes, de hecho y derecho, como una obsesión... Sus crónicas están recopiladas en varios libros y en donde como un eje rector permea, de manera inalterable, el gran sueño por la dignidad de las personas... También, su lucha por la independencia de su patria, Argelia... Igual que como todos los diaristas en el mundo, también anduvo de un medio a otro, buscando su destino... Cada día lo vivía intensamente de tal modo que unas horas del día las dedicaba al periodismo y otras a

la literatura... Al mismo tiempo que cumplía con sus obligaciones reporteriles escribía sus novelas, robando horas a la noche... Revisaba sus textos con una pulcritud fuera de serie y cuando le entregaban los originales de la imprenta los andaba cargando de un lado para otro para echarles pluma en las horas oportunas... En misiones informativas y literarias viajó por el mundo... Incluso, estuvo en América Latina y llegó a México... Y entró al país por Veracruz y se tomó un cafecito lechero en “La Parroquia” de la avenida Independencia y unas cervecitas en Los Portales y quizá hasta dio de comer a las palomas...


ARRECIFES:

Fue contemporáneo de Jean Paul Sartre, el filósofo y novelista francés, quien por cierto al triunfo de la revolución viajó a Cuba para escribir una serie de crónicas publicadas en un diario francés y recopiladas en un libro... Sartre estaba casado con la escritora Simone de Beauvoir y vivían a plenitud su matrimonio, pero también el amor libre... Ellos fueron pareja pero cada uno ejerciendo su libertad individual, de tal forma que uno y otro se toleraba y aceptaban aventuras amorosas... Simone estuvo enamorada de Camus y un día le dijo que una amiga (en realidad, ella misma) estaba interesada en él... Y Camus le contestó de la siguiente manera: “En cosas del amor yo decido”... Y es que, además, él siempre decía que “la mujer del amigo se respeta”... Camus murió en un accidente automovilístico cuando tenía 44 años de edad y tenía más de quince libros publicados y revisaba el último... El lunes 6, TV UNAM transmitió un documental de 30 minutos sobre algunos capítulos estelares de su vida, en donde entre otras cositas dice que un periódico ha de contar los hechos del día con día regido por los principios universales, pero también ha de ser un diario de las ideas y la reflexión... Según Camus, un reportero es el historiador de cada día, por eso mismo, su grandeza moral... A pesar de que fue tentado nunca, jamás, aceptó un cargo público, pues la política, decía, suele mover el piso al más pintado... Incluso, mantenía una lejana distancia de los políticos, y cuando por ejemplo andaba en tareas periodísticas o literarias procuraba reunirse con los trabajadores y estudiantes en vez de que con las elites gubernamentales... Nació hace 104 años y su obra literaria es fresca y vigente... En su discurso del Premio Nobel dijo que el ser humano siempre ha de buscar como premisa fundamental la felicidad... Y la felicidad que está por dentro con los valores y principios, nunca la felicidad externa a partir de la posesión de bienes materiales que suele sacar lo peor de la naturaleza humana...


Malecón del Paseo

Luis Velázquez


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