Asociación Deportiva Orizabeña A.D.O.Ferias adeoínas

En un encuentro social conversando con la muy querida amiga Susi Pauler Avellá, le pregunté sobre las vivencias de las que fue testigo y no testiga, como dirían nuestros políticos, de primera mano como Adeoína por herencia y he aquí lo que me contó:

Recuerdos entrañables para muchas generaciones guardan los 100 años de la fundación de la A.D.O.; de mi generación tengo bellos recuerdos, los bailes, el Blanco y Negro, la Posada de Fachas, el Hawaiano, la Noche Mexicana; los domingos a medio día la tertulia en la alberca; los deportes y muchos, muchos momentos sumamente gratificantes.

En los años 20’S, 30’S y principio de los 80’S, para celebrar la fundación de la A.D.O., durante la semana Santa se llevaban a cabo importantes eventos, tanto deportivos como sociales y esa celebración para mi familia es sumamente significativa.

Durante la Semana Santa, llegaban a Orizaba equipos de futbol de Primera División para competir con la A.D.O. y entre estos equipos llegó el Necaxa, del cual, mi padre, Ernesto Pauler era Portero y en esta justa deportiva conoció a mi madre Fala Avellá Rovirosa, corrían los años 30’S; disfrutaron del baile del Sábado de Gloria, se casaron en 1932; pasaron los años y volvieron a vivir en Orizaba y en la década de los 50’S entrenó al equipo A.D.O. y fue Presidente de la Asociación Deportiva Orizabeña.

Hasta aquí Susi lo que sigue es de mi cosecha:

Don Ernesto Pauler

El caballeroso austriaco llegó a nuestro país por motivos comerciales, pero por alguna circunstancia que no viene al caso relatar, para fortuna de nuestro deporte, se quedó a residir por el resto de su vida entre nosotros.

Como futbolista y como entrenador excelente, sólo superado por su calidad como persona, de sus dirigidos muchos lo recordarán no solo por sus enseñanzas deportivas, también lo harían por sus pláticas, lo veo en los entrenamientos ya en el campo rodeado por los jugadores dando lecciones de decencia y honestidad.

Jugó en su patria con el Rapid de Viena, cuando los austriacos eran de los mejores del mundo, ya en nuestro país lo hizo con el Necaxa, dado sus conocimientos fue nombrado entrenador y formó la oncena inolvidable llamada “Los Once Hermanos” con varios campeonatos consecutivos y que fue base de la Selección Mexicana, después también entrenó al Asturias.

Con la A.D.O., en la 1ª. Amateur en la que se jugaba a gran nivel, la profesional ya había desaparecido pero quedaban polvos de aquellos lodos, fue Campeón innumerables veces.

Conmigo sabiendo que había jugado en la A.D.O., me invitó a entrenar con el equipo, pero habiéndolo yo dejado de practicarlo ya hacía unos años por la exigencia física del futbol casi no toque la pelota.

Me dijo que me seguiría entrenando pero que

mi condición era como si hubiera tenido una lesión y para recuperarme tenía que entrenar de seis a ocho meses, algo para lo que ya no tuve ni la intención ni la disciplina, pero siempre agradecí su interés y sus atenciones y el recuerdo que como tantos otros guardamos del gran mentor.

Por: OCTAVIO RODRÍGUEZ PASQUEL BRAVO

Los comentarios y puntos de vista expresados en esta página son cortesía y responsabilidad de quien los escribe, además de que no representan necesariamente el punto de vista de Sociedad Editora Arróniz