Ulises Valdivia*



Nuevamente la periodista Carmen Aristegui es hostigada desde el poder público y privado. Ahora se trata de una demanda interpuesta por MVS noticias, la empresa para la cual trabajó, hasta que hizo denuncias concretas y demostradas contra Enrique Peña Nieto y su mujer y, otros líderes partidistas del DF implicados en corrupción, sobornos y prostitución. Aristegui junto con su equipo de investigación periodística, se ha destacado en México por la capacidad de análisis y síntesis en la transmisión de las incongruencias que ponen en entredicho al gobierno mexicano. La corrupción, la violencia, la simulación en la aplicación de las leyes han sido, entre otros, los temas abordados por la periodista egresada de la UNAM. Carmen refleja el sentir y el pensar de muchos periodistas de México, acotados en sus regiones por el poder político de camarillas sin escrúpulos. Ahora, con esa demanda, que busca que la editorial que publicó el libro “La Casa Blanca”, junto con otros cuatro periodistas de su equipo, retire el prólogo, por considerarlo “excesivo en puntualizaciones” y, además busca con ello atemorizar al gremio de intelectuales y pensadores críticos que existen en todo el país. Lo relevante de esto es que a unos días de haberse lanzado, con estruendo de feria, el llamado sistema nacional anticorrupción, ahora está resultando, que todo lo que huela a investigaciones periodísticas relevantes, busque acallarse usando la sombra siniestra de la ley, como si fuera un ala fúnebre de un murciélago. De inmediato los organismos de defensa de derechos humanos fuimos alertados en este hecho, para elevar la voz a nivel nacional e internacional y sumarnos con los padres y madres de desaparecidos, para detener otro embate del aparato represor del Estado mexicano, mismo que se replica en las entidades federativas. El derecho al análisis y reflexión pública está sustentado en los artículos sexto y séptimo de la Constitución Política del país, y nada ni nadie tiene facultad alguna para limitarlo. La defensa de los medios de comunicación masiva, la está haciendo la Amedi, una asociación de universitarios y periodistas que defienden el derecho a la libertad de pensamiento y opinión. En este caso de Carmen Aristegui, al igual que del Dr. Sergio Aguayo y, hace tiempo del Dr. Lorenzo Meyer, están siendo monitoreados por organismos internacionales, ya que parece en México se ha institucionalizado la represión a todos los niveles. Hacemos un llamado a los universitarios de la región para que cerremos filas en torno a estos compañeros periodistas y académicos, que infructuosamente, desde el poder del Estado se pretende callar su pensamiento y voz, que es la voz de los que no tienen voz. Aquí en Tierra Blanca se termina con la vida de un reportero de un periódico regional. Van 19 periodistas muertos en la entidad, en lo que fue y resta del gobierno estatal actual. La irritación de los ciudadanos es alta y el pueblo exige justicia para esos atropellos. No permitamos que la impunidad domine nuestra vida en comunidad. No debemos tolerar imposiciones de ningún orden de gobierno. Los gobiernos se deben a nosotros, son nuestros empleados y servidores públicos. Los impuestos los mantienen y, deben respetar la libertad de expresión. Carmen Aristegui representa lo mejor de México. ¡Defendámosla!

*Sociólogo (UV).

Catedrático/Investigador.

Integrante del CECDMO.


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