No sé qué es más increíble si ver en pleno siglo XXI las “bravuconadas primitivas” de las grandes potencias militares arengando a sus huestes, fomentando la tensión geopolítica en el mundo o ver en redes sociales la ligereza, el furor y hasta emoción por la posibilidad de que una tercera guerra mundial aparezca en el mapa. Desde hace mucho he comentado que, en mi particular punto de vista lo que el ser humano ha perdido es conciencia y por ello mal usa sus libertades, por ello es un buen momento para recordar que todos habitamos el mismo planeta y el impacto de un evento militar de gran escalada -que nadie desea- nos golpearía todos, quizá no en términos de guerra, pero sin duda en términos económicos y hoy vamos a platicar por qué.

Seguramente durante semana santa escuchó sobre la embestida militar de EUA a Siria como respuesta al previo ataque con gas sarín de este último a sus propios habitantes -el uso de armas químicas está prohibido por la Organización para la Prohibición de Armas Químicas dependiente de la ONU desde 1997- poco después los rusos (Recuerde que Rusia, Irak y China apoyan al régimen Sirio) dieron la cara por Siria al señalar que no fue el régimen oficial el causante de dicho ataque químico pero que tampoco saben quién fue. El pleito llegó hasta el Consejo de Seguridad de la ONU y ha tensionado las relaciones rusas-norteamericanas al punto de que hoy está en boca de todo el mundo el tema de una 3ª. guerra mundial. Empecemos por lo primero ¿Qué pasa en Siria? Es complejo; dentro de Siria querido lector hay un gigantesco “nudo ciego” pues existen diversas etnias que viven en conflicto religioso (musulmanes-católicos) donde una de las minorías (la Chiita) es la que gobierna, independientemente del conflicto entre etnias cohabitan dentro de esta zona geográfica los herederos de Hezbollah, AlQaeda y la Yihad: El antiguo estado islámico de Irak (ISIS) hoy conocido simplemente como “Estado islámico” o IS por sus siglas que, entre otras cosas se adjudica el derecho de gobernar a todos los musulmanes aplicando “a raja tabla” la máxima del Islam de: “Allah es el único Dios” resultando pues en el grupo terrorista más poderoso y temible del mundo culpable entre otras cosas de la mayoría de los ataques terroristas en Europa, este grupo se rumora es financiado por Irán (antigua Persia). El IS interviene de manera “flotante” en el conflicto sirio causando caos y muerte adicional refugiándose con frecuencia en Afganistán donde -por cierto- hace unos días EUA liberó la “Madre de todas las bombas” buscando causar bajas a la organización terrorista. Aparentemente entonces hay 3 frentes de batalla ¿Ya vió como aquello es un caos? Es importante agregar que estos conflictos internos son financiados por EUA y por Rusia, el primero le “pone” dinero y armas a los rebeldes sirios y el segundo apuesta por el régimen oficial. En lo único que todos están de acuerdo es en combatir al Estado islámico.

Aquí no acaba el “show” asiático. Al mismo tiempo hay un conflicto colateral de EUA con Corea del Norte por sus hostiles pruebas nucleares, Nor-Corea (quien además vive en pleito con Sur Corea aliado norteamericano) es apoyada por China y desde luego por Irán -todos con capacidad militar nuclear- y pues bueno no omito mencionar que China y Japón están en disputa por una franja marítima llamada “Mar meridional de China” (Japón es aliado de EUA). No queda duda del nivel altísimo de polarización que se está viviendo ahí. ¿Cuál es el fondo del asunto? ¿Por qué tantos intereses dentro de esta zona geográfica? Cristianismo e islam son primos hermanos, es cierto hay una disputa religiosa por la supremacía de la fe, pero la fe está siendo usada como un pretexto para la guerra. Lo realmente interesante y donde se resume todo es que la verdadera razón del conflicto es el “oro negro”. El petróleo.

Hacia verano de 2014 los precios del petróleo oscilaban los 110 dólares por barril, pero debido a la desaceleración de la economía china y al crecimiento de los inventarios norteamericanos de petróleo “esquisto” (petróleo sintético extraído de las rocas) los precios desplomaron hasta niveles de 50 dólares, niveles de donde los últimos 3 años ni la OPEP ni Dios Padre ni Allah ha podido levantarlos. Usted debe saber que la energía es la clave para mover el mundo y mientras los combustibles fósiles no mueran el petróleo será la materia prima por excelencia ¿Ya observó como los precios del petróleo se han disparado ahora que los citados ataques militares han comenzado? Toda la trama está justificada en pro del control del petróleo, el territorio sirio es un “peón en el tablero” pues tanto Rusia como EUA buscan construir un óleo-gasoducto que conecte el Golfo Pérsico con Europa. El tema es simple: petróleo, energía y dinero mucho dinero. Un precio más alto de petróleo significa mayores ingresos para los países, pero sobre todo el negocio está en la extracción y distribución privados. Siria es el paso perfecto para tales propósitos.

En estos días me han preguntado ¿Cómo podría afectar esta situación a México? Mi respuesta es insistente: El mundo está perdiendo conciencia, el 70% de Europa se destruyó tras la 2ª. Guerra mundial, murieron más de 70 millones de personas y la ganancia se la llevó EUA. Las guerras han sido siempre -desde el mercantilismo- un gran negocio, pero la circunstancia actual es otra y el potencial nuclear es mayor que hace 70 años, los daños serían catastróficos para el plantea y sobre todo para la economía de los países más pobres. La interconexión global de los mercados y el elevado flujo de las mercancías desatarían además una guerra comercial. México no es un país ni remotamente rico; un colapso en Asia representaría para nosotros un incremento brutal en la gasolina (por el alza en los precios del petróleo) y por ende una nueva escalada de precios, sin dejar de mencionar que provocaría escasez de electrónicos y miles de productos -como ropa y calzado- que se manufacturan en aquel continente. De corto plazo el escenario sería caótico para México. Desgraciadamente no está en nuestras manos influir sobre el destino de estos acontecimientos, pero vale la pena recalcar que nada ha cambiado desde el fin de la guerra fría, EUA y Rusia siguen siendo representadas por hombres jugando a ser Dioses, esta vez luchando por petróleo.


El dinero no existe

LUIS PÉREZ LEZAMA

El autor es director de análisis y docencia económica en SAVER. Es Economista, conferencista y “blogger” financiero.

Twitter: @SAVERThinkLab


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