El gobierno azul de Chihuahua va ganando la batalla social a su homólogo de Veracruz.

Allá, por ejemplo, fue levantada la reserva en materia de transparencia y quedado al descubierto el derroche que en publicidad oficial aplicara el priista César Duarte, y aquí, en el territorio jarocho, apenas, apenitas han exhibido a cuentagotas.

El vocero de Javier Corral, por ejemplo, ha estado a tono con su jefe, quien calificara el dispendio (igual que aquí en Veracruz) “de gasto inmoral e inescrupuloso. Un verdadero desaseo”.

Pero allá, más que los pelos de la burra tendidos n el carril político y mediático, la burra completa.

Es más, el vocero, firme y bragado, consciente del tiempo de austeridad, ha precisado a los medios que el año entrante el gasto en publicidad será reducido “a menos de 200 millones de pesos”.

Y aun cuando la prensa y los reporteros, todos afines a César Duarte, el antecesor, se han lanzado en contra del nuevo gobernador panista, están aguantando vara.

Y más, porque con Duarte el gasto ascendió a más de 3 mil 500 millones de pesos.

Y todos salieron beneficiados.

Igual que aquí, en Veracruz, la mayoría con el otro Duarte, el prófugo de la justicia desde hace 73 días.

Por ejemplo, allá, el ex góber priista tenía en la nómina de Comunicación Social a un total de 197 reporteros...igual que aquí en Veracruz, a tal grado que existía un cartel conocido como el Cartel de Palacio, además de otros pri/vilegios y canonjías.

Además, claro, de los convenios millonarios con los magnates periodísticos..., igual que aquí en Veracruz.

Además, y para darse una idea, el subsidio a más de 300 portales y sitios en Internet, “carentes de tráfico y lectores, y sin incidencia en la opinión pública” y lo que constituyó

“uno de los mecanismos de control y de triangulación de fondos públicos” (Proceso 2095, Jenaro Villamil).

Aquí, sin embargo, el gabinete de la Yunicidad quejándose con los suyos de que ningún centavo cobró en la primera quincena ni en la segunda ni en las restantes..., a tono con la orden superior. Tiempo de austeridad, se diría.


Allá el rafagueo. Aquí, el calambre

Allá, por ejemplo, tanto el góber azul como el vocero denunciando más trastupijes del otro Duarte, César.

El pago a empresas, quizá fantasmas, de medios de la Ciudad de México, a tal grado que las había ubicadas hasta en lotes baldíos.

Y lo peor, pagos millonarios, igual que aquí en Veracruz.

Allá, los pagos millonarios a los medios convencionales, como por ejemplo, 61 millones 992 mil 859 pesos a “El Sol de Chihuahua” durante un solo año, 2015, superior al presupuesto ejercido durante los seis años en la atención a los indígenas.

Allá, el dispendio desglosado medio por medio durante el año 2012, el de mayor derroche, durante la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto y que significara 808 millones 307 mil pesos en pagos excesivos.

Pero aquí, la opacidad, quizá, digamos, como estrategia para “apretar tuercas” y acrecentar el terrorismo en los medios y los reporteros como un camino, quizá, para intimidar, a tono con la política oficial.

Allá, “los escandalosos sobreprecios en materia publicitaria”, donde, y por ejemplo, una plana en la prensa impresa cotizaba en 120 mil pesos cuando su valor comercial es de 20 mil pesos.

Y aquí...en la luna y el limbo.

Allá, la cloaca destapada con el pago millonario a empresas fantasmas de medios en la Ciudad de México, con todo y nombres de cada una y direcciones, la mayoría ubicadas en la delegación Cuauhtémoc.

Y aquí, la opacidad, con todo y un Plan Estatal de Desarrollo que plantea democratizar la vida en todos los órdenes.


Ajuste de cuentas

Allá, el vocero panista del panista Javier Corral, la denuncia uno por uno de los proveedores que aparecen “bajo el rubro de ‘Internet‘ y que, en realidad, son periodistas locales o asociaciones de reporteros que de esta manera entraron a la nómina oficial”.

Y aquí, por el contrario, premiando a trabajadores de la información que en los sexenios anteriores la pasaron tirando incienso a Javier Duarte y Fidel Herrera con cargos en esa cosita llamada Comisión Estatal de Atención y Protección a Periodistas.

Allá, la cloaca nauseabunda con la lista de periódicos, reporteros, compañías impresoras y magnates de la prensa escrita, hablada y digital exhibidos, además, a nivel nacional en el semanario Proceso.

Y aquí, dueños del balón, acalambrando a todos.


Dice Javier Corral:

“Tenemos que acabar con el viejo principio de que el presupuesto público en materia de medios es la zanahoria y el garrote.

La zanahoria para los que se portan bien: más publicad, más recursos, o el garrote para los que se portan mal y critican al gobernador, al presidente, al diputado, al presidente municipal”.

Y, de ñapa, sentencia:

“Estamos abriendo las compuertas de la corrupción entre gobierno y medios a nivel estatal”.

Aquí, las compuertas siguen cerradas y apenas y han alcanzado a tres medios: AZ de Óscar Rodríguez, Centinela de Luis Rodríguez Zavala y a “Los heraldos”, de los hermanos Sánchez Macías, en los dos primeros casos, ajuste de cuentas personales de la Yunicidad, y en el tercero, porque rebota a Javier Duarte.


Expediente 2016

Luis Velázquez


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