Teherán.- El líder supremo iraní, Alí Jameneí, culpó hoy a los "enemigos de Irán" de estar detrás de las manifestaciones que en cinco días han causado al menos 20 muertos y más de mil detenidos, así como de querer perjudicar al país, en su primera reacción ante los acontecimientos.

En los acontecimientos que se registran "en los últimos días, los enemigos de Irán se aliaron para crearle problemas al sistema islámico con varias herramientas de las que disponen, como dinero, armas y Servicios de Seguridad", dijo Jameneí.

Al menos mil personas han sido detenidas en diferentes ciudades de Irán por haber participado en estas protestas y haber creado disturbios, según informaron autoridades locales a varios medios del país.

Según el ministerio del Interior, no se ha otorgado ningún permiso para convocar manifestaciones por lo que las autoridades del país consideran que "son ilegales".

Además, las autoridades de Irán amenazaron hoy a los manifestantes con acusarlos de delitos, algunos de ellos castigados con la pena de muerte.

"Cada día que pase y haya personas detenidas, aumentará su delito y castigo. Nosotros ya no los consideramos manifestantes por sus derechos, sino que quieren perjudicar al régimen", dijo el presidente del Tribunal Revolucionario de Teherán, Musa Ghazanfarabadí, según la agencia iraní de noticias Tasnim.

Los detenidos se enfrentan a diferentes delitos, entre los que figuran "atentar contra la seguridad nacional" y la "enemistad con Dios" (moharebeh), ambos penados con la condena a muerte, aclaró Ghazanfarabadí.

Segun cifras dadas a conocer por algunas autoridades locales, hasta el momento, en Teherán han sido detenidas 450 personas, en la ciudad de Hamedan "más de 150", en la ciudad santa de Mashad 138, en Arak 100, en Kerman 80, en Orumie 10 y en Azad Shahr 4.

Los responsables de la provincia de Isfahán, donde anoche 9 personas perdieron la vida durante protestas, todavía no han dado cifras de detenidos.

A esas cifras se suman la de un gran numero de ciudades que sus responsables se limitaron en decir que hay "grupos" de detenidos.

En el ámbito internacional, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en su cuenta de la red social Twitter, se refirió hoy nuevamente a las protestas en Irán y destacó que "el pueblo tiene poca comida, una gran inflación y ningún derecho humano. ¡Estados Unidos está vigilando!".

En respuesta a esas declaraciones, el ministerio iraní de Exteriores emitió un comunicado en el que le recomendó al presidente estadounidense que se ocupará de los problemas internos y el hambre y la pobreza en su país.

Según ese ministerio es mejor que Trump "se ocupe un poco de los temas internos de su país y de asuntos como el asesinato diario de decenas de personas en conflictos armados, tiroteos en diferentes estados de Estados Unidos y la existencia de millones de personas sin hogar y hambrientas".

Además, el portavoz del Exteriores de Irán, Bahram Qasemí, aconsejó a Trump dedicarse a esos asuntos, "en vez de perder su tiempo en enviar twitts vanos e irrespetuosos con otros pueblos y países", según el mismo comunicado.

Rusia, estrecho aliado de Irán, advirtió por su parte este lunes de que la injerencia foránea en los asuntos internos de Irán es "inadmisible".

La ley iraní de delitos políticos penaliza cualquier manifestación considerada "contraria a la gestión del país y sus instituciones políticas, así como a las políticas nacionales y exteriores.

Las autoridades iraníes mantienen bloqueada la red social "Telegram", la más usada y popular entre los iraníes, y desde donde se realizaron los llamamientos a participar en las protestas, aunque desde este lunes gran parte de los iraníes lo han accedido mediante Una red privada virtual (RPV, VPN en sus siglas en inglés).

Los manifestantes durante sus protestas, que comenzaron hace ya cinco días por los altos precios y la carestía económica, corearon lemas en ocasiones contra el sistema iraní, así como contra Rohaní y Jameneí.

Asimismo incendiaron contenedores de basura y rompieron los cristales de algunos bancos.

Se trata de las manifestaciones antigubernamentales más grandes convocadas en Irán desde 2009, cuando el opositor "movimiento verde" organizó varias jornadas de protesta contra la reelección del entonces presidente, Mahmud Ahmadineyad, que fueron duramente reprimidas.

EFE