La canciller alemana, Angela Merkel, afirmó que hoy el país está "en guerra contra el Estado Islámico", algo que consideró "indiscutible", pero dejó claro que no está "en ninguna guerra contra el islam".

En una rueda de prensa tras los últimos atentados registrados al país, Merkel recordó que Alemania participa en la coalición internacional que lucha contra la organización yihadista en Siria e Irak con aviones que realizan labores de reconocimiento y abastecimiento en vuelo y descartó ampliar su compromiso por el momento.

La canciller consideró claro que los últimos atentados en Würzburg y Ansbach muestran que el terrorismo islamista ha llegado a Alemania e insistió que su objetivo es atacar a las sociedades abiertas y a sus valores de libertad y solidaridad.

Lamentó la "inseguridad generalizada" que han provocado los atentados, protagonizados por refugiados, y subrayó que la responsabilidad del Estado es restaurar la confianza de los ciudadanos.

En ese contexto, volvió a defender la política de acogida de quienes huyen de la guerra y la persecución y garantizó que se reforzarán las medidas de seguridad.

La canciller presentó un plan de nueve puntos con muchas de las medidas ya en marcha y que incluye, por ejemplo, facilitar las expulsiones de extranjeros sin derecho a asilo o de refugiados que delincan e implicar al Ejército en los casos de alerta terrorista. EFE