Londres.- Más 46 millones de británicos acuden a las urnas hoy para elegir quién será mejor negociador para la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea (UE)en las elecciones de los miembros del Parlamento y de su próximo Primer Ministro.

Con una controvertida reforma de impuestos a los ancianos, una apuesta por un Brexit duro y tres ataques terroristas en lo que va del año, la reelección de Theresa May como Premier de Gran Bretaña peligra según los sondeos.

Aunque en abril May llevaba una ventaja de 20 puntos, el líder laborista Jeremy Corbyn, ha logrado reducir la diferencia a 4 puntos: 42 por ciento frente a un 38 por ciento.

El pasado 18 de abril, la Primera Ministra anunció de manera sorpresiva su intención de convocar elecciones generales anticipadas, lo que fue calificado en su momento como parte de la estrategia política de los Tories para alcanzar la mayoría de escaños.

Sin embargo, en tan sólo dos meses el panorama político en Gran Bretaña ha cambiado, especialmente para los conservadores.

Uno de los grandes desaciertos de los Tories llegó con su polémica reforma de asistencia social, llamada popularmente como 'impuesto a la demencia', lo que les generó fuertes criticas mediáticas, pero sobre todo el descontentó de los adultos mayores, quienes se han caracterizado por ser conservadores.

El principal motor de las elecciones anticipadas era obtener mayoría de asientos en el Parlamento, y así poder realizar las negociaciones con Bruselas, a favor del llamado Brexit duro.

La candidata conservadora ha endurecido el tono contra sus socios europeos como táctica para ganar votos: acusó a los "burócratas de Bruselas" de ser agresivos y prometió comportarse como una mujer muy difícil durante las negociaciones de divorcio.

Por su parte, el líder laborista aseguró en el último debate que si las urnas le otorgan la responsabilidad de liderar la negociación del Brexit, no se acercaría a la UE con una actitud amenazante, sino que trataría de construir una relación de confianza para afianzar un acuerdo razonable.

La creciente popularidad de Corbyn ha tomado por sorpresa a May, especialmente porque el líder laborista ha conseguido la intención de voto de los jóvenes, quienes, incluso, popularizaron el lema "hagamos de junio el fin de May", un juego de palabras referente al apellido de la Primera Ministra, que significa mayo.

Además, a raíz de los atentados terroristas de Londres y Manchester, May ha sido duramente criticada por su falta de liderazgo y control: los tres atentados ocurrieron durante su mandato y en menos de tres meses.

Éso por una parte podría reforzar, según críticos, la posición dura de May, pero al mismo tiempo sirve como recordatorio de mantener la cooperación entre Bruselas y Londres en materia de seguridad.

Agencia Reforma

Foto: Agencia EFE