Ciudad de México.- Al menos 269 personas han fallecido por la violencia que estalló el jueves entre soldados leales al Presidente de Sudán del Sur, Salva Kiir, y la guardia del vicepresidente Riek Machar, según la ONU.

Este domingo se reportaron nuevos tiroteos, lo que ha acrecentado los temores de que el país esté regresando a la guerra civil.

Los enfrentamientos de hoy alcanzaron un campamento de Naciones Unidas para desplazados por la violencia, dijeron testigos.

"La condición es realmente mala. Tenemos muchas bajas de este lado, pienso que unos 50 o 60, además de los de ayer", dijo Budbud Chol, supervisor de seguridad en una clínica en la base.

"Tenemos bajas civiles. Tenemos granadas lanzadas con cohete que han llegado hasta el campamento y que hirieron a ocho personas".

Al menos una persona murió en el campamento, agregó, pero no supo si había personas fallecidas afuera, donde los enfrentamientos son más duros.

Fuerzas gubernamentales atacaron una base rebelde en Jebel, una zona de la capital, la mañana de este domingo, dijo William Gatjiath Deng, un vocero de las fuerzas rebeldes.

"Tres helicópteros artillados acaban de venir y atacaron de nuestro lado", agregó.

El Ejército confirmó los enfrentamientos del domingo, pero no queda claro cómo comenzaron, dijo el portavoz de las fuerzas armadas, Lul Ruai Koang.

Los enfrentamientos parecen estar principalmente en dos áreas: Jebel, donde está una base de la oposición y una base de la ONU en la que viven miles de desplazados; y en Gudele, donde los rebeldes tienen otra base, incluyendo el complejo Machar.

Ha habido enormes explosiones en Gudele y las personas se están yendo a pie, dijo una residente que no quiso dar su nombre por razones de seguridad.

La misión de la ONU en Sudán del Sur está en alerta de seguridad y hasta el momento no se ha movido al personal, dijo Shantal Persaud, vocera de la misión del organismo internacional.

REFORMA: Foto: EFE