Washington.- Los presidentes de EEUU, Barack Obama, y México, Enrique Peña Nieto, destacaron hoy la salud de la relación bilateral y su confianza en que continuará incluso si Donald Trump llega al poder en enero, un día después de que el magnate aceptara la candidatura republicana sin abandonar su discurso antiinmigrante.

En la que probablemente fue su última reunión en la Casa Blanca, Obama y Peña Nieto coincidieron en la necesidad de "institucionalizar" las áreas de la relación en las que se ha avanzado en los últimos años "para que sean duraderas en el tiempo", en palabras del mandatario mexicano.

"Quiero comenzar diciendo algo que a menudo se ignora, y que merece la pena repetir, especialmente dada la cargada retórica que escuchamos a veces: Estados Unidos valora tremendamente nuestra duradera alianza con México", afirmó Obama en una conferencia de prensa tras la reunión.

Aunque el Gobierno de México ha criticado los insultos de Trump a los inmigrantes mexicanos y su propuesta de construir un muro en la frontera sur, Peña Nieto se mostró "seguro" de que con el próximo Gobierno de EE.UU. "será posible dar un paso adelante" en la relación bilateral y "encontrar soluciones a posibles diferencias".

"A Hillary Clinton y Donald Trump quiero expresarles mi mayor respeto. Desde ahora propongo entrar en un diálogo franco y abierto con quien resulte electo", dijo Peña Nieto.

"La próxima presidenta o presidente de EE.UU. encontrará en México y su Gobierno una actitud constructiva con propuestas y buena fe para fortalecer la relación", subrayó.

Obama se mostró más crítico con Trump que su homólogo mexicano, al asegurar que "un México cooperativo" y con una "economía saludable" es mucho más beneficioso para Estados Unidos "para resolver cualquier crisis migratoria o problema de narcotráfico que un muro" en la frontera.

También criticó el discurso de Trump este jueves en la convención republicana en Ohio, donde, entre otras cosas, el magnate alertó de que en EE.UU. hay decenas de miles de "inmigrantes ilegales con historial criminal" que "vagan sueltos para amenazar a ciudadanos pacíficos".

Obama lamentó que el candidato republicano pintara a un país "al borde del colapso", algo que "no encaja" con la realidad de la mayoría de los estadounidenses.

Según el mandatario, a diferencia de lo expuesto por Trump, los "hechos" demuestran que las cifras actuales tanto de crímenes violentos como de inmigración ilegal son las más bajas en varias décadas.

Los presidentes conversaron sobre asuntos fronterizos, cambio climático, energía y cooperación regional; además de sobre la lucha contra el narcotráfico y el compromiso conjunto de lograr la entrada en vigor del Tratado de Asociación Transpacífico (TPP, en inglés), un acuerdo comercial firmado por EE.UU., México y otras diez naciones.

"La globalización es un hecho (...) y no se va a poder construir un muro alrededor de ella", sentenció Obama respecto al TPP, criticado por Trump y también por la candidata demócrata a la Presidencia de EE.UU., Hillary Clinton, y que todavía no ha sido aprobado en el Congreso estadounidense.

El principal anuncio de la reunión fue el de la entrada en vigor del acuerdo bilateral de servicios aéreos, que amplía el número de vuelos y destinos entre ambos países y fue alcanzado en diciembre de 2015 y ratificado en abril por el Senado mexicano.

Ambos países confían en que ese acuerdo permita alianzas entre aerolíneas estadounidenses y mexicanas, como la que negocia la estadounidense Delta con Aeroméxico.

Los dos Gobiernos renovaron además su memorando de entendimiento sobre intercambios educativos y, según la Casa Blanca, México acordó "proporcionar becas a madres jóvenes para continuar su educación" en conjunto con la iniciativa "Let Girls Learn" ("Dejen que las niñas aprendan"), capitaneada por la primera dama de EE.UU., Michelle Obama.

Obama y Peña Nieto abordaron además el aumento de producción en México de heroína y opiáceos y su creciente introducción en EE.UU., donde ese tipo de drogas matan cada año a más estadounidenses que los accidentes de tráfico y han creado una crisis de salud.

El líder mexicano subrayó "la necesidad de trabajar juntos en una solución para erradicar los cultivos y hacerle frente a este terrible flagelo que ha costado la vida a miles" en EE.UU.

En resumen, Peña Nieto aseguró que durante sus casi cuatro años de cooperación con Obama, ha tratado de "que la relación no fuera monotemática" y no se centrara "solo en el tema de seguridad", y confió en que ese esquema pueda mantenerse.

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