CIUDAD DE MÉXICO.- Roberta Jacobson se sorprendió cuando ella y su esposo Jonathan captaron las miradas de los fotógrafos en la cena de Estado que ofreció Barack Obama al canadiense Justin Trudeau en marzo pasado.

En la Casa Blanca había personalidades como los actores Ryan Reynolds y Blake Lively, y aún así la fotografía de los Jacobson fue publicada por el diario The Washington Post y ella tiene una copia en su oficina.

"Yo creo que fue a causa del vestido. La mejor parte es que lo alquilé", comenta.

No es el tipo de ropa que la diplomática necesita y por lo tanto, jamás la compraría, por lo que fue a la tienda Rent the Runway en Georgetown y rentó un vestido verde esmeralda de la firma de diseño de modas Badgley Mischka.

Para Jacobson es un sueño hecho realidad ser la nueva Embajadora de Estados Unidos en México, pues el proceso demoró diez meses, y mucha gente creía que no iba a ocurrir por ser el final de la Administración Obama.

"Vale la pena esperar este puesto. Es el momento de ser Embajadora, porque si una persona que está tan comprometida con la relación, que realmente cree en el valor de esta relación para ambos lados, si esa persona no entra en la batalla o defiende la relación, ¿quién va a hacerlo?".

Corrupción y justicia

Jacobson celebra que justo a su llegada al País los mexicanos discutieran el marco legal para hacer frente a la corrupción, asunto en el que, destaca, han participado todos los sectores.

"¿Como podemos ayudar? Depende de lo que quieren y lo que buscan los mexicanos. Es una lucha que todavía estamos dando en los Estados Unidos, siempre", señala

-No es fácil...

¡Uf! no. No importa si tienes las leyes perfectas, lindísimas leyes, especialmente hablando de oficiales públicos. Tenemos en el Departamento de Justicia una sección dedicada únicamente a corrupción pública. No necesitaríamos una sección especial si no hubiera suficientes casos. Hay gente sorprendida de lo masivos que son nuestros problemas de corrupción. La única cosa que se puede hacer es poner en vigencia las leyes lindas, pero después dedicar recursos a esa tarea y luchar constantemente con transparencia y grupos de afuera monitoreando.

- ¿En EU, son públicas las declaraciones de los funcionarios?

Sí. Tenemos que llenar formularios de información financiera, todo es público. Pero en nuestro sistema solamente oficiales de cierto nivel son los que tienen que reportar los asuntos financieros. Una persona como yo, o una persona nominada por el presidente que llega al Congreso, tiene que reportar más, un cuestionario como de 20 páginas y es sobre mucho más que finanzas.

Varias de las fotografías en su oficina las ha tomado su esposo Jonathan en los viajes familiares al interior de Estados Unidos: Ellis Island en Nueva York, el Parque Nacional de Yosemite, en California, Block Island, en Rhode Island. Le recuerdan los descansos de la labor diplomática.

Los últimos 14 años los ha dedicado en gran parte a México, y ha puesto especial atención a los temas de Estado de Derecho.

Asegura que la implementación del nuevo sistema de justicia penal se debe traducir en menos violaciones a los derechos humanos y en menor impunidad, tema de preocupación para su Gobierno.

"Hay gente que dice que ahora van a liberar criminales. Sí, hay protecciones para los acusados, y hemos visto en Estados Unidos que hay casos donde por errores del proceso es liberada gente culpable. Es mejor tener ese tipo de errores que poner en prisión a un hombre inocente", apunta.

"El uso de la confesión como el centro del caso disminuye bastante en el nuevo sistema, eso es una parte fundamental del proceso de bajar violaciones a los derechos humanos".

Y habla sobre las violaciones perpetradas por las fuerzas del orden.

"Si las fuerzas de seguridad en cualquier país están frustradas hasta la locura porque no se puede procesar adecuadamente a los culpables, ahí es donde ocurren los abusos", expone.

El factor Trump

Jacobson tenía decidido participar en la marcha del Orgullo Gay de la Ciudad de México desde que llegó al país, convicción que reforzó la tragedia del bar Pulse.

Orlando, refiere, generó un rechazo mundial y en Estados Unidos al odio contra cualquier grupo de personas, incluido los sentimientos antiinmigrantes que han aflorado en la campaña electoral.

"Obama ha dicho que como estadounidenses tenemos la responsabilidad de rechazar la discriminación y el odio de cualquier fuente, y que estamos orgullosos de ser una nación de inmigrantes, que es la manera de refrescar y renovar nuestro país. Como ha dicho el Vicepresidente (Joe) Biden, esa (la de Donald Trump) no es la perspectiva de la mayoría de la gente en Estados Unidos, simplemente tenemos que ver las reacciones después de Orlando".

- ¿Fortalece el Brexit a Donald Trump?

Creo que el tema es un poco ajeno para la mayoría de los americanos. No es que no les importe, pero no creo que afecte a nuestra campañas políticas.

- ¿Impactará su campaña?

Lo que puedo decir es que hay en muchos países un sentimiento en contra de más cooperación con otras naciones, quizás en contra de más integración, o en contra de los que están en gobierno en el momento. Lo hemos visto en varios países, incluyendo en América del Norte, pero cada uno de esos fenómenos es distinto, así que no sé si podemos generalizar.

Jacobson considera que luego del bloqueo al "alivio migratorio" por parte de la Corte Suprema de EU tiene que difundirse lo más posible el hecho de que si bien los hijos de migrantes llegados en la infancia, los llamados dreamers, han sido beneficiados, no así sus padres y otras personas que podrían mejorar su situación si entraran en vigor las acciones ejecutivas del Presidente.

Lo que ha podido hacer, explica, es poner a estas personas en una prioridad baja de deportación, lo que no es una solución al problema, ni temporal ni permanente.

- ¿Qué pasará con estos casi 5 millones de personas indocumentadas con un cambio de gobierno?

El Presidente Obama ha admitido que no hay mucho más que pueda hacer. Es verdad que la gente está en una posición vulnerable y ansiosa de esa situación, ésa fue la razón por la que él estaba tratando de cambiarlo, pero lo que va a pasar con un nuevo Presidente, nadie sabe.

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