Jacqueline Aviléz

El Mundo de Orizaba


Usar artículos plásticos como el popote podrían ser peligrosos para el entorno. ¿Sabía usted que tan sólo uno puede tardar al menos mil años en degradarse?.

Diariamente se usan 500 millones de popotes al día y una persona utiliza al menos 38 mil en toda su vida. En México, el 95 por ciento no son reciclables.

Fabricado en un minuto y con un uso promedio de menos de media hora, el pitillo o pajilla -como se dice en algunos países- está siendo motivo para que a nivel internacional diferentes organizaciones se movilicen en contra de su uso continuo. Esto en consecuencia a la gran cantidad de contaminación que termina en las playas, mares y océanos.

Solamente el año pasado, la ONG International Ocean Conservancy -quien organiza la jornada de limpieza de playas más grande del mundo- recolectó unas 18 millones de toneladas de desechos. Entre los artículos que se reunieron se encuentran colillas de cigarrillo, botellas de plástico, empaques de comida y tapas de botellas. En la lista, el quinto lugar quedó el popote con unos 439 mil unidades halladas en las playas del mundos.

El activismo en todo el mundo se centra en la defensa de los recursos. En este caso, estudios elaborados por el Foro Mundial Económico, se dice en las próximas tres décadas la contaminación llegará al punto que los mares y océanos tendrán más artículos plásticos que animales, pues pesarán más que los seres vivos.

En la actualidad hay grupos investigadores de Estados Unidos y Australia -quienes publicaron en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America- que más de la mitad de los animales marinos poseen rastros de plástico en sus intestinos.


‘Hay que actuar’

El presidente del Consejo Intermunicipal Ambientalista (Cima), Graciano Illescas Téllez, manifestó que las campañas para promover el desuso del popote vienen a ser oportunas porque el plástico tiene cierta importancia en el empaquetamiento de los productos y se ha estado usando de manera indiscriminada, sin pensar en las consecuencias que esto podría tener a futuro.

Resaltó que es importante persistir ante los fabricantes que no los produzcan en grandes cantidades y entre los ciudadanos para que al momento de ir a un restaurante ó consumir alguna bebida, eviten utilizarlo.

“Es un artículo de la producción capitalista que es nefasto y que es pequeño, de plástico y sólo se utiliza unos cuantos minutos, y sin embargo, tarda cientos de años en degradarse. Durante este proceso emite sustancias contaminantes porque todo lo que son los plásticos cuando no son bien manejados prejudican el medio ambiente, además deterioran el paisaje y su belleza”, dijo.

Actualmente se está dando una consciencia acerca del uso de los plásticos como los que traen los paquetes de seis cervezas o las bolsas de los supermercados.

Sostuvo que debe insistir en la importancia de no usar ninguno de ellos porque pararán en el mar, “no es sólo decir que no, es explicar el por qué no”.

“Hay que decirle a los niños y los jóvenes que los plásticos terminan en el mar y los animales los confunden con alimento, y se los terminan comiendo. Hemos sabido casos de delfines ó peces pequeños que se extrangulan al meterse por los orificios de los plásticos. Esto es destruir la fauna marina y el mar, generando una pérdida importante en el sector pesquero”, indicó.


¿De dónde surgieron?

Expertos aseguran que es un invento moderno y se volvió popular durante la década de los setenta, cuando se hacía en papel. Es producto del ingenio de Marvin Stone, estadounidense, dueño de una compañía de boquilas para cigarrillos.

Patentó su creación en el año 1888 y en 1890 comenzó a fabricarlos en grandes cantidades, más que los mismos cigarrillos que eran su principal producto. No obstante, Joseph B. Friedman se ingenió la manera de doblarles la punta y los hizo más atractivos para quienes consumían batidos y malteadas.

El boom de los popotes se presentó entre 1960 y 1970, luego de que se hicieron comunes los derivados del petróleo y su fabricación fue más comercial. Esto hizo que diferentes restaurantes y compañías optaran por su uso y diversificación de diseños.


Promueven no usarlos

En México desde enero, diferentes restaurantes y bares en Nuevo León y Ciudad de México han estado promoviendo la eliminación de esta práctica en un intento de reducir la basura en el país.

Utilizando el hashtag #Antipopotes, la campaña se ha difundido por las redes sociales para tratar de hacer consciencia entre los internautas.

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