Xalapa, Ver.- Las activistas por los derechos humanos de las mujeres, que han estado en contra de la reforma al artículo cuarto constitucional, que busca proteger la vida desde la concepción y hasta la muerte natural, han sufrido amenazas desde el momento en el que ministros religiosos empezaron a acusarlas de estar en contra de esta modificación constitucional.

Esta situación, aunada a la situación de violencia en la que se encuentran las mujeres en la entidad, mantiene preocupadas a las activistas, quienes reconocieron que esta situación se disparó de unos meses a la fecha.

Esto lo reconocieron tanto Aracely González Saavedra, integrante de la organización Equifonía –promotora de las alertas de violencia de género para Veracruz-, como Estela Casados González, presidenta del Consejo Consultivo del Instituto Veracruzano de las Mujeres, quienes en entrevista por separado admitieron que esta es una situación que han enfrentado desde hace un tiempo.

No precisaron los hechos, específicamente, por motivos de seguridad, sin embargo cada una dijo haber recibido amenazas hacia ellas o hacia su círculo cercano, incluyendo a otras activistas que han enfrentado situaciones extrañas, que casualmente se presentaron en los momentos en los que se encontraban en actividades de la defensa de los derechos humanos de las mujeres.

Aracely González Saavedra acusó que desde el púlpito los sacerdotes y jerarcas religiosos han promovido ataques hacia las defensoras de derechos humanos de las mujeres, haciendo acusaciones inverosímiles hacia ellas y poniéndolas en riesgo.

“De hecho recibimos amenazas y esto fue también sobre todo cuando los obispos nos acusaron de mentirosas, desde traficantes de órganos, que éramos manipuladoras, que éramos oportunistas”, dijo.

Esto preocupa, insistió, pues al Estado que le corresponde garantizar la laicidad y la seguridad de la población no sólo no se pronunció en este tema, sino además apoyó la iniciativa de la iglesia y presionó para que fuera aprobada.

Por su parte la también académica, Estela Casados González dijo que esta es una aprobación al discurso de odio promovido desde los jerarcas católicos “nos ponen en un estado de indefensión a quienes no comulgamos con esa forma de pensar”, insistió.

Dijo que sumado a esto, en el contexto de violencia hacia las mujeres en el que se vive en Veracruz, existe temor de parte de las activistas al salir a las calles, pues como ocurrió en días recientes en la capital, pueden ser víctimas de algún ataque, especialmente en un momento como este en el que ya ha habido amenazas para algunas por ir en contra de la reforma constitucional.

AVC